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Llamamiento por las inundaciones en África © Vatican Media
Llamamiento Por Las Inundaciones En África © Vatican Media

El Papa solicita ayuda para las poblaciones de Mozambique, Zimbabue y Malawi

Al final de la audiencia general, el Santo Padre ha lanzado un llamamiento en favor de las poblaciones de Mozambique, Zimbabue y Malawi, afectadas por las inundaciones que en los pasados días han devastado buena parte de sus territorios.

La audiencia general ha tenido lugar el miércoles, 20 de marzo de 2019, en la plaza de San Pedro, después de una semana sin celebrarse, debido al retiro de Cuaresma del Papa Francisco en la Casa del Divino Maestro, en Ariccia, junto a los sacerdotes de la Curia.

Las lluvias acompañadas de fuertes vientos se produjeron en el país africano del 5 al 7 de marzo de 2019, como consecuencia de la profunda zona de baja presión ubicada en la vecina Mozambique, y provocaron inundaciones que afectaron a cientos de miles de personas. Zimbabwe también sufrió los efectos devastadores del ciclón, informa la Agencia Pontificia Fides.

Además de las 45 víctimas, hay 577 personas heridas y 147.958 familias desplazadas, un total de 739.790 personas afectadas. Según los informes de la Organización de Ayuda y Desarrollo de la Iglesia Católica de Malawi (CADECOM), 13 distritos han sido involucrados.

Conferencia Episcopal de Malawi

“Mientras trabajamos juntos para responder al desastre, hacemos un llamamiento a todos los católicos y personas de buena voluntad, agencias de desarrollo y socios internacionales para que nos ayuden a apoyar a nuestros hermanos y hermanas que quedaron atrapadas por la catástrofe”. Es la petición que ha llegado hasta Fides desde la Conferencia Episcopal de Malawi (ECM), un país en el que miles de personas se vieron afectadas por las devastadoras inundaciones que azotaron el sur y el centro.

Los obispos expresan en su mensaje sus condolencias por la muerte de 45 personas y llaman a todas las personas de buena voluntad a hacer frente a los daños a la propiedad y al ganado causados por las inundaciones.

Igualmente, los prelados elogiaron la decisión del Jefe del Estado por declarar estas inundaciones “desastre nacional”, indica Fides, un hecho que, según ellos, “ayudaría a acelerar el envío de ayuda por parte de socios internacionales”.

Las necesidades urgentes incluyen bienes de primera necesidad como alimentos, tiendas de campaña, medicamentos y purificadores de agua.


Audiencia general: “Dios siempre toma la iniciativa para salvarnos”

Resumen de la catequesis en español

El Papa Francisco ha reflexionado sobre la tercera invocación del ‘Padre Nuestro’, “Háganse en mí según tu palabra”, esta mañana, 20 de marzo de 2019, en la audiencia general, celebrada en la plaza de San Pedro, a las 9:30 horas.

“Dios siempre toma la iniciativa para salvarnos, y nosotros lo buscamos en la oración, y descubrimos que Él ya nos estaba esperando. Esa es la voluntad de Dios y es lo que pedimos para que se cumpla su plan de salvación”, ha explicado el Santo Padre a los visitantes y peregrinos.

Continuando con la catequesis sobre el Padrenuestro, el Papa ha indicado que la invocación «Hágase tu voluntad» se une a las dos primeras de este tríptico: «Sea santificado tu nombre» y «Venga tu Reino».

Como nos dice la primera carta a Timoteo –ha señalado– Dios quiere que todos los hombres se salven. Por tanto, cuando pedimos a Dios «hágase tu voluntad» quiere decir que no nos resignamos a un destino que no conocemos ni compartimos, sino que confiamos en Él, como nuestro Padre, que desea para nosotros el bien y la vida.

“Las insidias del mundo, que llenan de obstáculos ese proyecto, son vencidas por la fuerza de una oración que pide, como el profeta, cambiar las espadas en arados y las lanzas en podaderas”, ha aclarado Francisco.

Así, el Pontífice ha continuado: “Si rezamos es porque creemos que estas realidades de destrucción y muerte, pueden ser transformadas en instrumentos para generar fecundidad y vida. Dios tiene un proyecto para cada uno de nosotros, y confiando en Él, nos abandonamos en sus manos también en el momento de la prueba, seguros de que escucha nuestro grito y nos hará justicia sin tardar”.




Ángelus en la plaza de San Pedro. Captura de pantalla Vatican Media
Ángelus En La Plaza De San Pedro. Captura De Pantalla Vatican Media

Las Bienaventuranzas: “Jesús enseña a discernir las situaciones”

“No busques la felicidad siguiendo a los mercaderes de humo”
 Por las Bienaventuranzas, Jesús “enseña a discernir las situaciones con fe”, a “confiar en Dios” y “no a confiar en las cosas materiales y pasajeras y a no buscar la felicidad siguiendo los mercaderes de humo, los profesionales de la ilusión”.

El Papa Francisco presidió la oración del Ángelus este domingo 17 de febrero de 2019, desde la ventana del despacho del Palacio Apostólico Vaticano, que da a la Plaza de San Pedro.

Antes del Ángelus, el Papa comentó el Evangelio de este domingo (6º Domingo del Tiempo Ordinario – Año C): las Bienaventuranzas.

“Que la Virgen María nos ayude a escuchar este evangelio con la mente abierta y el corazón, para que fructifique en nuestras vidas y seamos testigos de la felicidad que no defrauda”, concluyó el Papa antes de orar el Ángelus dominical.

Aquí está nuestra traducción, rápida, de trabajo, de las palabras pronunciadas por el Papa antes del Ángelus, en italiano.

AB

Palabras del Papa antes del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas, ¡Buenos días!

El Evangelio de hoy ( Lucas 6 : 17-20-26) presenta las Bienaventuranzas en la versión de Lucas. El texto está articulado en cuatro bienaventuranzas y cuatro advertencias formuladas con la expresión “ay de ti”. Con estas palabras, fuertes e incisivas, Jesús abre nuestros ojos, nos hace ver con su mirada, más allá de las apariencias, más allá de la superficie, y nos enseña a discernir las situaciones con fe.

Jesús declara bienaventurados los pobres, los hambrientos, los afligidos, los perseguidos; y advierte a los ricos, saciados, riendo y aclamados por el pueblo. La razón de esta beatitud paradójica reside en el hecho de que Dios está cerca de quienes sufren e interviene para liberarlos de su esclavitud; Jesús ve esto, y ve la dicha más allá de la realidad negativa. Y de manera similar, la “desgracia para ti”, dirigida a aquellos que hoy viven bien, sirve para “despertarlos” de la peligrosa ilusión del egoísmo y para abrirlos a la lógica del amor, siempre y cuando todavía tengan tiempo

La página del Evangelio de hoy nos invita a reflexionar sobre el significado más profundo de tener fe, que es confiar completamente en el Señor. Se trata de romper los ídolos mundanos para abrir su corazón al Dios vivo y verdadero. Solo él puede dar a nuestra existencia esa plenitud tan deseada y difícil de alcanzar. De hecho, incluso hoy en día, muchos se presentan a sí mismos como distribuidores de la felicidad: prometen éxito en poco tiempo, grandes ganancias a la mano, soluciones mágicas para todos los problemas, etc. Y allí, es fácil deslizarse sin darse cuenta en el pecado contra el

primer mandamiento: idolatría, para reemplazar a Dios por un ídolo. La idolatría y los ídolos son como cosas de antaño, ¡pero en realidad son de todos los tiempos.

Es por eso que Jesús abre nuestros ojos a la realidad. Estamos llamados a la felicidad, a ser bendecidos, y nos convertimos así desde el momento en que nos colocamos del lado de Dios, de su reino, del lado de lo que no es efímero sino difícil para la vida eterna. Nos alegramos si reconocemos a los “necesitados” delante Dios, y es muy importante: “Señor, te necesito” y si, como Él y con Él, estamos cerca de los pobres, los afligidos y los hambrientos. Nosotros también estamos en la presencia de Dios: somos pobres, estamos afligidos, tenemos hambre delante de Dios. Nos volvemos capaces de gozar cada vez que, al poseer los bienes de este mundo, no los transformamos en ídolos para vender nuestra alma, sino que podemos compartirlos con nuestros hermanos.

Hoy la liturgia nos invita una vez más a interrogarnos sobre esto y a tener la verdad en nuestro corazón.

Las Bienaventuranzas de Jesús son un mensaje decisivo, que nos empuja a no confiar en las cosas materiales y transitorias, a no buscar la felicidad siguiendo a los comerciantes de humo, que a menudo son comerciantes de la muerte, los profesionales de la ilusión No debemos seguirlos porque son incapaces de darnos esperanza. El Señor nos ayuda a abrir los ojos, a obtener una visión más penetrante de la realidad, a sanar de la miopía crónica que el espíritu del mundo nos transmite. A través de su palabra paradójica, nos sacude y nos hace reconocer lo que realmente nos enriquece, nos sacia, nos da alegría y dignidad. En resumen, lo que realmente da sentido y plenitud a nuestras vidas.

Que la Virgen María nos ayude a escuchar este evangelio, con la mente abierta y el corazón abierto, para que fructifique en nuestras vidas y seamos testigos de una felicidad que no decepciona, la de Dios nunca decepciona.










© Vatican Media
© Vatican Media

Papa Francisco: “El encuentro con el otro es también un encuentro con Cristo”

Homilía en ‘Fraterna Domus’

 El Santo Padre Francisco visitó el pasado viernes, 15 de febrero de 2019, la Fraterna Domus en Sacrofano (Roma), donde celebró la misa de apertura del encuentro “Libres del miedo”, promovida y organizada por la Fundación Migrantes de la Conferencia Episcopal Italiana, Caritas. Italiana y el Centro Astalli, del 15 al 17 de febrero de 2019.

Publicamos a continuación la homilía del Papa Francisco durante la santa misa y las palabras dirigidas a los presentes.

Homilía del Santo Padre

La riqueza de las lecturas elegidas para esta celebración eucarística se puede resumir en una frase: “No tengáis miedo”.

En el pasaje del Libro del Éxodo hemos visto a los israelitas en el Mar Rojo, aterrorizados porque el ejército del Faraón los persigue y está a punto de alcanzarlos. Muchos piensan: era mejor quedarse en Egipto y vivir como esclavos que morir en el desierto. Pero Moisés invita al pueblo a no tener miedo, porque el Señor está con ellos: “Sed fuertes y veréis la salvación que el Señor os otorgará en este día” (Ex 14,13). El largo viaje por el desierto, necesario para alcanzar la Tierra Prometida, comienza con esta primera gran prueba. Israel está llamado a mirar más allá de las adversidades del momento, a vencer el miedo y confiar plenamente en la acción salvadora y misteriosa del Señor.

En la página del Evangelio de Mateo (14: 22-33), los discípulos se turban y gritan de miedo al ver al Maestro que camina sobre las aguas pensando que es un fantasma. Desde la barca zarandeada por el fuerte viento, no logran reconocer a Jesús; pero Él les tranquiliza: “¡Ánimo, que soy yo, no temáis!” (v. 27). Pedro, con una mezcla de desconfianza y entusiasmo, pide a Jesús una prueba: “Mándame ir a ti sobre las aguas” (v. 28). Jesús lo llama. Pedro da unos pasos, pero luego la violencia del viento lo asusta y comienza a hundirse. Mientras lo agarra para salvarlo, el Maestro le reprocha: “Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?” (V. 31).

A través de estos episodios bíblicos, el Señor hoy nos habla a nosotros y nos pide que dejemos que nos libre de nuestros miedos. “Libres del miedo” es precisamente el tema elegido para este encuentro vuestro. “Libres del miedo”. El miedo es el origen de la esclavitud: los israelitas prefieren volverse esclavos por miedo. Es también el origen de toda dictadura, porque sobre el miedo del pueblo crece la violencia de los dictadores.

Ante la maldad y la fealdad de nuestro tiempo, nosotros también, como el pueblo de Israel, tenemos la tentación de abandonar nuestro sueño de libertad. Sentimos un miedo legítimo ante situaciones que nos parecen sin salida. Y no bastan las palabras humanas de un líder o de un profeta para tranquilizarnos, cuando no logramos sentir la presencia de Dios y no somos capaces de abandonarnos a su providencia. Así, nos cerramos en nosotros mismos, en nuestras frágiles seguridades humanas, en el círculo de las personas amadas, en nuestra rutina tranquilizadora. Y al final renunciamos al viaje hacia la Tierra prometida para volver a la esclavitud de Egipto.

Este repliegue en uno mismo, signo de derrota, acrecienta nuestro miedo de los “otros”, de los desconocidos, de los marginados, de los forasteros –que , por otra parte, son los privilegiados del Señor, como leemos en Mateo,25-. Y esto se nota particularmente hoy en día, frente a la llegada de migrantes y refugiados que llaman a nuestra puerta en busca de protección, seguridad y un futuro mejor. Es verdad, el temor es legítimo, también porque falta preparación para este encuentro. Lo decía el año pasado, con motivo de la Jornada Mundial de los Migrantes y Refugiados: “No es fácil entrar en la cultura que nos es ajena, ponernos en el lugar de personas tan diferentes a nosotros, comprender sus pensamientos y sus experiencias. Y así, a menudo, renunciamos al encuentro con el otro y levantamos barreras para defendernos”. Renunciar a un encuentro no es humano.

En cambio, estamos llamados a superar el miedo para abrirnos al encuentro. Y para hacerlo, no bastan las justificaciones racionales y los cálculos estadísticos. Moisés dice al pueblo frente al Mar Rojo, con un enemigo aguerrido a sus espaldas: «No temáis», porque el Señor no abandona a su pueblo, sino que actúa misteriosamente en la historia para realizar su plan de salvación. Moisés habla así sencillamente porque se fía de Dios.

El encuentro con el otro es también un encuentro con Cristo. Nos lo dijo Él mismo. Es Él quien llama a nuestra puerta hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo y encarcelado, pidiendo que lo encontremos y ayudemos. Y si todavía tuviéramos alguna duda, esta es su clara palabra: “En verdad os digo, que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis.” (Mt 25,40).

El aliento del Maestro a sus discípulos también se puede entender en este sentido: “Ánimo, que soy yo, no temáis” (Mt 14,27). Y realmente es Él, incluso si a nuestros ojos les cuesta trabajo reconocerlo: con la ropa rota, con los pies sucios, con el rostro deformado, con el cuerpo llagado, incapaz de hablar nuestra lengua … Nosotros también, como Pedro, podríamos sentirnos tentados de poner a prueba a Jesús, de pedirle una señal. Y tal vez, después de algunos pasos vacilantes hacia él, volver a ser víctimas de nuestros miedos. ¡Pero el Señor no nos abandona! Aunque seamos hombres y mujeres de “poca fe”, Cristo continúa tendiendo su mano para salvarnos y permitir que nos encontremos con él, un encuentro que nos salva y nos devuelve la alegría de ser sus discípulos.

Si esta es una clave válida de lectura de nuestra historia actual, entonces deberíamos comenzar a dar las gracias a quien nos brinda la oportunidad de este encuentro es decir, a los “otros” que llaman a nuestras puertas, ofreciéndonos la oportunidad de superar nuestros miedos para encontrar, acoger y ayudar a Jesús en persona.

Y aquellos que han tenido la fuerza de liberarse del miedo, los que han experimentado la alegría de este encuentro hoy están llamados a anunciarlo desde los tejados, abiertamente, para ayudar a otros a hacer lo mismo, predisponiéndose al encuentro con Cristo y su salvación.

Hermanos y hermanas, es una gracia que comporta una misión, fruto del completo abandono al Señor, que es para nosotros la única certeza verdadera. Por esta razón, como individuos y como comunidades, estamos llamados a hacer nuestra la oración del pueblo redimido: “Mi fortaleza y mi canción es el Señor, él es mi salvación” (Ex 15,2).









Una representante indígena en la FAO saluda al Papa © Vatican Media
Una Representante Indígena En La FAO Saluda Al Papa © Vatican Media

Francisco en la FAO: “Los pueblos indígenas son un grito viviente a favor de la esperanza”

“Los pueblos indígenas son un grito viviente a favor de la esperanza”, ha anunciado en Pontífice esta mañana, 14 de febrero de 2019, en la sede central de la FAO, en Roma. “Ellos nos recuerdan que los seres humanos tenemos una responsabilidad compartida en el cuidado de la ‘casa común'”.

Coincidiendo con las sesiones del Consejo de Gobernadores, se ha celebrado la cuarta reunión mundial del Foro de los pueblos indígenas, convocada por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), en la que han trabajado en torno a “fomentar los conocimientos y las innovaciones de los pueblos originarios en pro de la resiliencia al cambio climático y el desarrollo sostenible”.

El Santo Padre ha recordado que “Dios creó la tierra para beneficio de todos, para que fuera un espacio acogedor en el que nadie se sintiera excluido y todos pudiéramos encontrar un hogar” y ha añadido que “si determinadas decisiones tomadas hasta ahora la han estropeado, nunca es demasiado tarde para aprender la lección y adquirir un nuevo estilo de vida”.

A continuación, ofrecemos el discurso del Papa Francisco a los representantes de los pueblos indígenas.

Saludo del Santo Padre a un grupo de representantes de los pueblos indígenas

Estimadas amigas y amigos:

Agradezco a la señora Myrna Cunningham sus amables palabras y me alegra saludar a quienes, coincidiendo con las sesiones del Consejo de Gobernadores, han celebrado la cuarta reunión mundial del Foro de los pueblos indígenas, convocada por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola(FIDA). El tema de sus trabajos ha sido “fomentar los conocimientos y las innovaciones de los pueblos originarios en pro de la resiliencia al cambio climático y el desarrollo sostenible”.

La presencia de todos ustedes aquí muestra que las cuestiones ambientales son de extrema importancia y nos invita a dirigir nuevamente la mirada a nuestro planeta, herido en muchas regiones por la avidez humana, por conflictos bélicos que engendran un caudal de males y desgracias, así como por las catástrofes naturales que dejan a su paso penuria y devastación. No podemos seguir ignorando estos flagelos, respondiendo a ellos desde la indiferencia o la insolidaridad o posponiendo las medidas que eficazmente los tienen que afrontar. Por el contrario, solo un vigoroso sentido de fraternidad fortalecerá nuestras manos para socorrer hoy a quienes lo precisan y abrir la puerta del mañana a las generaciones que vienen detrás de nosotros.

Dios creó la tierra para beneficio de todos, para que fuera un espacio acogedor en el que nadie se sintiera excluido y todos pudiéramos encontrar un hogar. Nuestro planeta es rico en recursos naturales. Y los pueblos originarios, con su copiosa variedad de lenguas, culturas, tradiciones, conocimientos y métodos ancestrales, se convierten para todos en una llamada de atención que pone de relieve que el hombre no es el propietario de la naturaleza, sino solamente el gerente, aquel que tiene como vocación velar por ella con esmero, para que no se pierda su biodiversidad, y el agua pueda seguir siendo sana y cristalina, el aire puro, los bosques frondosos y el suelo fértil.

Los pueblos indígenas son un grito viviente a favor de la esperanza. Ellos nos recuerdan que los seres humanos tenemos una responsabilidad compartida en el cuidado de la “casa común”. Y si determinadas decisiones tomadas hasta ahora la han estropeado, nunca es demasiado tarde para aprender la lección y adquirir un nuevo estilo de vida. Se trata de adoptar una manera de proceder que, dejando atrás planteamientos superficiales y hábitos nocivos o explotadores, supere el individualismo atroz, el consumismo convulsivo y el frío egoísmo. La tierra sufre y los pueblos originarios saben del diálogo con la tierra, saben lo que es escuchar la tierra, ver la tierra, tocar la tierra. Saben el arte del bien vivir en armonía con la tierra. Y eso lo tenemos que aprender quienes quizás estemos tentados en una suerte de ilusión progresista a costillas de la tierra. No olvidemos nunca el dicho de nuestros abuelos: “Dios perdona siempre, los hombres perdonamos algunas veces, la naturaleza no perdona nunca”. Y lo estamos viendo, por el maltrato y la explotación. A ustedes, que saben dialogar con la tierra, se les confía el transmitirnos esta sabiduría ancestral.

Si unimos fuerzas y, en espíritu constructivo, entablamos un diálogo paciente y generoso, terminaremos tomando mayor conciencia de que tenemos necesidad los unos de los otros; de que una actuación dañina con el entorno que nos rodea repercute negativamente también en la serenidad y fluidez de la convivencia, que a veces no fue convivencia sino destrucción; de que los indigentes no pueden seguir padeciendo injusticias y los jóvenes tienen derecho a un mundo mejor que el nuestro y aguardan de nosotros respuestas y convincentes.

Gracias a todos ustedes por el tesón con que afirman que la tierra no está únicamente para explotarla sin miramiento alguno, también para cantarle, cuidarla, acariciarla. Gracias por alzar su voz para aseverar que el respeto debido al medio ambiente debe ser siempre salvaguardado por encima de intereses exclusivamente económicos y financieros. La experiencia del FIDA, su competencia técnica, así como los medios de los que dispone, prestan un valioso servicio para roturar caminos que reconozcan que «un desarrollo tecnológico y económico que no deja un mundo mejor y una calidad de vida integralmente superior no puede considerarse progreso» (Carta enc. Laudato si’, 194).

Y, en el imaginario colectivo nuestro, también hay un peligro: los pueblos así llamados civilizados “somos de primera” y los pueblos así llamados originarios o indígenas “somos de segunda”. No. Es el gran error de un progreso desarraigado, desmadrado de la tierra. Es necesario que ambos pueblos dialoguen. Hoy urge un “mestizaje cultural” donde la sabiduría de los pueblos originarios pueda dialogar al mismo nivel con la sabiduría de los pueblos más desarrollados, sin anular. “Mestizaje cultural” sería la meta hacia la cual tenemos que seguir con la misma dignidad.

Mientras los animo a seguir adelante, suplico a Dios que no deje de acompañar con sus bendiciones a vuestras comunidades y a quienes en el FIDA trabajan por tutelar a cuantos viven en las zonas rurales y más pobres del planeta, pero más ricas en la sabiduría de convivir con la naturaleza.

Muchas gracias














El Papa saluda a un niño enfermo en la audiencia general © Vatican Media
El Papa Saluda A Un Niño Enfermo En La Audiencia General © Vatican Media

27ª Jornada Mundial del Enfermo: ‘Gratis habéis recibido; dad gratis’

 Gratis habéis recibido; dad gratis es el lema de la 27ª Jornada Mundial del Enfermo que se celebra hoy 11 de febrero de 2019, en todo el mundo, con motivo de la Solemnidad de la Nuestra Señora de Lourdes, y este año de manera especial en Calcuta, India.


“La actitud generosa hacia los enfermos es sal de la tierra y luz del mundo”, ha escrito hoy el Papa Francisco en Twitter, desde su cuenta oficial en español @Pontifex_es. Que la Virgen María nos ayude a practicarlo, y obtenga paz y consuelo para todos los que sufren”.

La Oficina de Prensa de la Santa Sede publicó el Mensaje del Papa para esta Jornada Mundial dedicada a los enfermos el pasado 8 de enero de 2019.

Reconocimiento recíproco

En el documento, Francisco anuncia que el don es “ante todo reconocimiento recíproco, carácter indispensable del vínculo social” y señala que en el don “se refleja el amor de Dios”, que culmina en la encarnación del Hijo, Jesús, y en la efusión del Espíritu Santo.

Precisamente porque es un don –escribe Francisco– la existencia “no se puede considerar una mera posesión o una propiedad privada”, sobre todo ante las conquistas de la medicina y de la biotecnología, que podrían llevar al hombre a ceder a la tentación de la manipulación del “árbol de la vida”.

Celebración en Calcuta

Del 8 al 12 de febrero, una delegación del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, encabezada por el cardenal prefecto Peter Turkson, viajará a Calcuta, India, para participar en la solemne conmemoración de la 27ª Jornada Mundial del Enfermo, ha informado el propio Dicasterio, el 6 febrero de 2019, en un comunicado.

Tradicionalmente se celebra el 11 de febrero, memoria de Nuestra Señora de Lourdes, en todas las diócesis del mundo. Este día, la Iglesia universal, siguiendo el ejemplo del Buen Samaritano, se dedica a los enfermos y los que sufren para llevar un mensaje de esperanza y salvación.

A continuación, ofrecemos el mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial del Enfermo, publicado el 8 de enero de 2019.

***

Mensaje del Papa Francisco

«Gratis habéis recibido; dad gratis» (Mt 10,8)

Queridos hermanos y hermanas:

«Gratis habéis recibido; dad gratis» (Mt 10,8). Estas son las palabras pronunciadas por Jesús cuando envió a los apóstoles a difundir el Evangelio, para que su Reino se propagase a través de gestos de amor gratuito.

Con ocasión de la XXVII Jornada Mundial del Enfermo, que se celebrará solemnemente en Calcuta, India, el 11 de febrero de 2019, la Iglesia, como Madre de todos sus hijos, sobre todo los enfermos, recuerda que los gestos gratuitos de donación, como los del Buen Samaritano, son la vía más creíble para la evangelización. El cuidado de los enfermos requiere profesionalidad y ternura, expresiones de gratuidad, inmediatas y sencillas como la caricia, a través de las cuales se consigue que la otra persona se sienta “querida”.

La vida es un don de Dios —y como advierte san Pablo—: «¿Tienes algo que no hayas recibido?» (1 Co 4,7). Precisamente porque es un don, la existencia no se puede considerar una mera posesión o una propiedad privada, sobre todo ante las conquistas de la medicina y de la biotecnología, que podrían llevar al hombre a ceder a la tentación de la manipulación del “árbol de la vida” (cf. Gn 3,24).

Frente a la cultura del descarte y de la indiferencia, deseo afirmar que el don se sitúa como el paradigma capaz de desafiar el individualismo y la contemporánea fragmentación social, para impulsar nuevos vínculos y diversas formas de cooperación humana entre pueblos y culturas. El diálogo, que es una premisa para el don, abre espacios de relación para el crecimiento y el desarrollo humano, capaces de romper los rígidos esquemas del ejercicio del poder en la sociedad. La acción de donar no se identifica con la de regalar, porque se define solo como un darse a sí mismo, no se puede reducir a una simple transferencia de una propiedad o de un objeto. Se diferencia de la acción de regalar precisamente porque contiene el don de sí y supone el deseo de establecer un vínculo. El don es ante todo reconocimiento recíproco, que es el carácter indispensable del vínculo social. En el don se refleja el amor de Dios, que culmina en la encarnación del Hijo, Jesús, y en la efusión del Espíritu Santo.

Cada hombre es pobre, necesitado e indigente. Cuando nacemos, necesitamos para vivir los cuidados de nuestros padres, y así en cada fase y etapa de la vida, nunca podremos liberarnos completamente de la necesidad y de la ayuda de los demás, nunca podremos arrancarnos del límite de la impotencia ante alguien o algo. También esta es una condición que caracteriza nuestro ser “criaturas”. El justo reconocimiento de esta verdad nos invita a permanecer humildes y a practicar con decisión la solidaridad, en cuanto virtud indispensable de la existencia.

Esta conciencia nos impulsa a actuar con responsabilidad y a responsabilizar a otros, en vista de un bien que es indisolublemente personal y común. Solo cuando el hombre se concibe a sí mismo, no como un mundo aparte, sino como alguien que, por naturaleza, está ligado a todos los demás, a los que originariamente siente como “hermanos”, es posible una praxis social solidaria orientada al bien común. No hemos de temer reconocernos como necesitados e incapaces de procurarnos todo lo que nos hace falta, porque solos y con nuestras fuerzas no podemos superar todos los límites. No temamos reconocer esto, porque Dios mismo, en Jesús, se ha inclinado (cf. Flp 2,8) y se inclina sobre nosotros y sobre nuestra pobreza para ayudarnos y regalarnos aquellos bienes que por nosotros mismos nunca podríamos tener.

En esta circunstancia de la solemne celebración en la India, quiero recordar con alegría y admiración la figura de la santa Madre Teresa de Calcuta, un modelo de caridad que hizo visible el amor de Dios por los pobres y los enfermos. Como dije con motivo de su canonización, «Madre Teresa, a lo largo de toda su existencia, ha sido una generosa dispensadora de la misericordia divina, poniéndose a disposición de todos por medio de la acogida y la defensa de la vida humana, tanto la no nacida como la abandonada y descartada. […] Se ha inclinado sobre las personas desfallecidas, que mueren abandonadas al borde de las calles, reconociendo la dignidad que Dios les había dado; ha hecho sentir su voz a los poderosos de la tierra, para que reconocieran sus culpas ante los crímenes […] de la pobreza creada por ellos mismos. La misericordia ha sido para ella la “sal” que daba sabor a cada obra suya, y la “luz” que iluminaba las tinieblas de los que no tenían ni siquiera lágrimas para llorar su pobreza y sufrimiento. Su misión en las periferias de las ciudades y en las periferias existenciales permanece en nuestros días como testimonio elocuente de la cercanía de Dios hacia los más pobres entre los pobres» (Homilía, 4 septiembre 2016).

Santa Madre Teresa nos ayuda a comprender que el único criterio de acción debe ser el amor gratuito a todos, sin distinción de lengua, cultura, etnia o religión. Su ejemplo sigue guiándonos para que abramos horizontes de alegría y de esperanza a la humanidad necesitada de comprensión y de ternura, sobre todo a quienes sufren.

La gratuidad humana es la levadura de la acción de los voluntarios, que son tan importantes en el sector socio-sanitario y que viven de manera elocuente la espiritualidad del Buen Samaritano. Agradezco y animo a todas las asociaciones de voluntariado que se ocupan del transporte y de la asistencia de los pacientes, aquellas que proveen las donaciones de sangre, de tejidos y de órganos. Un ámbito especial en el que vuestra presencia manifiesta la atención de la Iglesia es el de la tutela de los derechos de los enfermos, sobre todo de quienes padecen enfermedades que requieren cuidados especiales, sin olvidar el campo de la sensibilización social y la prevención. Vuestros servicios de voluntariado en las estructuras sanitarias y a domicilio, que van desde la asistencia sanitaria hasta el apoyo espiritual, son muy importantes. De ellos se benefician muchas personas enfermas, solas, ancianas, con fragilidades psíquicas y de movilidad. Os exhorto a seguir siendo un signo de la presencia de la Iglesia en el mundo secularizado. El voluntario es un amigo desinteresado con quien se puede compartir pensamientos y emociones; a través de la escucha, es capaz de crear las condiciones para que el enfermo, de objeto pasivo de cuidados, se convierta en un sujeto activo y protagonista de una relación de reciprocidad, que recupere la esperanza, y mejor dispuesto para aceptar las terapias. El voluntariado comunica valores, comportamientos y estilos de vida que tienen en su centro el fermento de la donación. Así es como se realiza también la humanización de los cuidados.

La dimensión de la gratuidad debería animar, sobre todo, las estructuras sanitarias católicas, porque es la lógica del Evangelio la que cualifica su labor, tanto en las zonas más avanzadas como en las más desfavorecidas del mundo. Las estructuras católicas están llamadas a expresar el sentido del don, de la gratuidad y de la solidaridad, en respuesta a la lógica del beneficio a toda costa, del dar para recibir, de la explotación que no mira a las personas.

Os exhorto a todos, en los diversos ámbitos, a que promováis la cultura de la gratuidad y del don, indispensable para superar la cultura del beneficio y del descarte. Las instituciones de salud católicas no deberían caer en la trampa de anteponer los intereses de empresa, sino más bien en proteger el cuidado de la persona en lugar del beneficio. Sabemos que la salud es relacional, depende de la interacción con los demás y necesita confianza, amistad y solidaridad, es un bien que se puede disfrutar “plenamente” solo si se comparte. La alegría del don gratuito es el indicador de la salud del cristiano.

Os encomiendo a todos a María, Salus infirmorum. Que ella nos ayude a compartir los dones recibidos con espíritu de diálogo y de acogida recíproca, a vivir como hermanos y hermanas atentos a las necesidades de los demás, a saber dar con un corazón generoso, a aprender la alegría del servicio desinteresado. Con afecto aseguro a todos mi cercanía en la oración y os envío de corazón mi Bendición Apostólica.

Vaticano, 25 de noviembre de 2018

Solemnidad de N. S. Jesucristo Rey del Universo

FRANCISCO












El Papa saluda a los trabajadores del centro penitenciario Regina Coeli © Vatican Media
El Papa Saluda A Los Trabajadores Del Centro Penitenciario Regina Coeli © Vatican Media

“¿Por qué ellos y no yo?”, se preguntaba el Papa al visitar una cárcel.

Discurso al personal del centro penitenciario ‘Regina Coeli’

 Cuando el Arzobispo Bergoglio, en Buenos Aires, entraba en la cárcel, se preguntaba “¿Por qué ellos y no yo?”. “Habría podido estar allí, y en cambio, no; el Señor me ha dado la gracia de que mis pecados y mis carencias se hayan perdonado o no se hayan visto, no lo sé. Pero esa pregunta ayuda mucho: ‘¿Por qué ellos y no yo?'”.

Francisco ha expresado así su cercanía y acompañamiento a los trabajadores del centro penitenciario romano de Regina Coeli y les ha recordado que la prisión es un lugar que “necesita mucha atención y humanidad” por que se cumple la pena “en el doble sentido: de castigo y sufrimiento”.

El centro penitenciario –ha advertido el Papa– es lugar donde todos, la policía penitenciaria, los capellanes, los educadores y voluntarios, “están llamados a la difícil tarea de curar las heridas de quienes, debido a los errores cometidos, se encuentran privados de la libertad personal”.

El personal del centro penitenciario romano se han encontrado con el Pontífice en audiencia esta mañana, a las 12 horas, en el Aula Pablo VI y han podido escuchar sus palabras de aliento. “Por mi parte, os acompaño con mi afecto, que es sincero. Yo estoy muy cerca de los reclusos y de la personas que trabajan en las cárceles”.

Y es que el Papa Francisco, cuando era Arzobispo de Buenos Aires, iba a menudo a la cárcel, y ahora cada quince días llama por teléfono a un grupo de reclusos de una cárcel que visitaba con frecuencia. “Estoy cerca”, ha expresado.

“Concordia y unidad”

El Santo Padre ha animado a los trabajadores a realizar esta importante obra con sentimientos de “concordia y unidad”. Todos juntos, dirección, policía penitenciaria, capellanes, área educativa, voluntariado y comunidad externa estáis llamados a marchar en una sola dirección, para ayudar a levantarse de nuevo y crecer en la esperanza a aquellos caídos desafortunadamente en la trampa del mal.

“Mi afecto y mi oración para que contribuyáis con vuestro trabajo a hacer que la prisión, lugar de dolor y sufrimiento, sea también un laboratorio de humanidad y esperanza”, les ha dicho a los trabajadores.

RD

A continuación, ofrecemos el discurso completo del Papa Francisco:

***

Discurso del Papa Francisco

Queridos hermanos y hermanas,

Me alegra encontraros y os saludo a todos cordialmente, empezando por el capellán, el padre Vittorio Trani y la directora, la Sra. Silvana Sergi, a quienes agradezco sus palabras. Representáis a la comunidad de trabajo que se pone al servicio de los reclusos de la prisión romana de Regina Coeli: agentes de custodia, personal administrativo, médicos, educadores, capellanes y voluntarios, acompañados por vuestros familiares. Expreso a cada uno mi gratitud y la de la Iglesia por vuestro trabajo junto a los reclusos: requiere fuerza interior, perseverancia y conciencia de la misión específica a la que estáis llamados. Y algo más. Hay que rezar todos los días para que el Señor os dé sentido común: el sentido común en las diversas situaciones en las que os encontréis.

La prisión es un lugar de pena en el doble sentido de castigo y sufrimiento, y necesita mucha atención y humanidad. Es un lugar donde todos, la policía penitenciaria, los capellanes, los educadores y voluntarios, están llamados a la difícil tarea de curar las heridas de quienes, debido a los errores cometidos, se encuentran privados de la libertad personal. Es bien sabido que una buena colaboración entre los diferentes servicios en la prisión es un gran apoyo para la rehabilitación de los reclusos. Sin embargo, debido a la falta de personal y al hacinamiento crónico, esa tarea laboriosa y delicada corre el riesgo de verse en parte frustrada.

El estrés laboral causado por los apretados turnos y, a menudo, la distancia de las familias son factores que pesan sobre un trabajo que ya implica un cierto esfuerzo psicológico. Por lo tanto, figuras profesionales como las vuestras necesitan un equilibrio personal y motivaciones válidas constantemente renovadas; de hecho, no solo estáis llamados a garantizar la custodia, el orden y la seguridad de la institución, sino también, a menudo, a curar las heridas de los hombres y mujeres que encontráis a diario en sus secciones.

Nadie puede condenar a otro por los errores que ha cometido, ni mucho menos infligir sufrimientos que ofenden la dignidad humana. Las cárceles necesitan humanizarse cada vez más y es doloroso escuchar, en cambio, que muchas veces se las considera lugares de violencia e ilegalidad, donde abundan las maldades humanas. Al mismo tiempo, no debemos olvidar que muchos presos son pobre gente, no tienen referencias, no tienen seguridad, no tienen familia, no tienen los medios para defender sus derechos, están marginados y abandonados a su destino. Para la sociedad los reclusos son individuos incómodos, son un descarte, una carga. Es doloroso, pero el inconsciente colectivo nos conduce a ello.

Pero la experiencia muestra que la cárcel, con la ayuda de los operadores penitenciarios, puede convertirse verdaderamente en un lugar de rescate, de resurrección y de cambio de vida; y todo esto es posible a través de itinerarios de fe, de trabajo y de formación profesional, pero sobre todo de cercanía espiritual y de compasión, siguiendo el ejemplo del buen samaritano, que se inclinó para cuidar a su hermano herido. Esta actitud de proximidad, que encuentra su raíz en el amor de Cristo, puede favorecer en muchos reclusos la confianza, la conciencia y la certeza de ser amados.

Además, la pena, cualquier pena, no puede estar cerrada; debe tener siempre “la ventana abierta” para la esperanza, sea por parte de la cárcel que de cada persona. Cada uno debe tener siempre la esperanza de la reinserción parcial. Pensemos en los condenados a cadena perpetua, ellos también: “Con mi trabajo en la cárcel”… Dar, hacer trabajos. Siempre la esperanza de la reinserción. Una pena sin esperanza no sirve, no ayuda, causa en el corazón sentimientos de rencor, tantas veces de venganza, y la persona sale peor de lo que entró. No. Hay que conseguir siempre que haya esperanza y ayudar siempre a mirar más allá de la ventana, esperando en la reinserción. Sé que trabajáis tanto, mirando a este futuro para reinsertar a cada uno de los que están en la cárcel.

Os animo a que realicéis vuestra importante obra con sentimientos de concordia y unidad. Todos juntos, dirección, policía penitenciaria, capellanes, área educativa, voluntariado y comunidad externa estáis llamados a marchar en una sola dirección, para ayudar a levantarse de nuevo y crecer en la esperanza a aquellos caídos desafortunadamente en la trampa del mal.

Por mi parte, os acompaño con mi afecto, que es sincero. Yo estoy muy cerca de los reclusos y de la personas que trabajan en las cárceles. Mi afecto y mi oración para que contribuyáis con vuestro trabajo a hacer que la prisión, lugar de dolor y sufrimiento, sea también un laboratorio de humanidad y esperanza. En la otra diócesis (Buenos Aires) iba a menudo a la cárcel; y ahora cada quince días llamo por teléfono a un grupo de reclusos de una cárcel que visitaba con frecuencia. Estoy cerca. Y he tenido siempre una sensación cuando entraba en la cárcel: “¿Por qué ellos y no yo?”. Habría podido estar allí, y en cambio, no; el Señor me ha dado la gracia de que mis pecados y mis carencias se hayan perdonado o no se hayan visto, no lo sé. Pero esa pregunta ayuda mucho: “¿Por qué ellos y no yo?”.

Os bendigo de todo corazón así como a vuestros seres queridos y os pido por favor que recéis por mí, que lo necesito. ¡Gracias!

















El Pontífice y el Gran Imán de Al-Azhar firman el documento sobre fraternidad humana i © Vatican Media
El Pontífice Y El Gran Imán De Al-Azhar Firman El Documento Sobre Fraternidad Humana I © Vatican Media

Documento sobre “Fraternidad humana para la paz mundial y la convivencia”


Firmado por el Papa y el Gran Imán de Al-Azhar

El Papa Francisco y el Gran Imán de Al-Azhar el 4 de febrero de 2019, firmaron el Documento sobre “Fraternidad humana para la paz mundial y la convivencia”. La firma tras el discurso del Santo Padre en la Conferencia Mundial sobre Fraternidad Humana en Abu Dhabi, un elemento clave en la visita apostólica del Santo Padre del 3 al 5 de febrero a los Emiratos Árabes Unidos.

“El documento representa un importante paso adelante en el diálogo entre cristianos y musulmanes y es un poderoso signo de paz y esperanza para el futuro de la humanidad”, ha declarado Alessandro Gisotti, Director ad interim de la Oficina de Prensa del Vaticano.

Anteriormente, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, dijo a los periodistas, entre ellos a Deborah Lubov de Zenit, que la importancia de este día es el diálogo entre las religiones, especialmente el cristianismo y el islam, que promueve la paz y combate el fundamentalismo.

En la declaración de la Oficina de Prensa se añade: “El Documento es un llamamiento vibrante para responder con el bien al mal, para reforzar el diálogo interreligioso y promover el respeto mutuo para bloquear el camino a quienes agregan combustible al fuego de los choques entre civilizaciones. En Abu Dhabi, Francisco y Al-Tayyib han indicado juntos un camino de paz y reconciliación en el que no solo los cristianos y los musulmanes pueden caminar, sino todas las personas de buena voluntad.

“El Documento es valiente y profético porque confronta, y llama por su nombre, los temas más urgentes de nuestros días en los que se anima a los que creen en Dios a cuestionar su propia conciencia y a asumir con confianza su propia responsabilidad para dar vida a Un mundo más justo y unido”.

“Con palabras inequívocas, el Papa y el Gran Imán declaran que nadie está autorizado a explotar el nombre de Dios para justificar la guerra, el terrorismo o cualquier otra forma de violencia. Además, afirman que la vida siempre debe salvaguardarse y, al mismo tiempo, que los derechos de las mujeres deben ser plenamente reconocidos, y todas las prácticas discriminatorias a su respecto deben ser rechazadas”.

“Ante la humanidad, herida por tantas divisiones y fanatismo ideológico, el Pontífice y el Gran Imán de Al-Azhar demuestran que promover una cultura de encuentro no es una utopía, sino que es la condición necesaria para vivir en paz y dejar para las generaciones futuras un Mundo mejor que el que vivimos”.

JF

A continuación, ofrecemos el texto del documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia común, firmado por el Papa Francisco y el Gran Imán de Al-Zahar, el Dr. Ahmad Al-Tayyib.

***

DOCUMENTO SOBRE LA

FRATERNIDAD HUMANA

POR LA PAZ MUNDIAL Y LA CONVIVENCIA COMÚN

Prefacio

La fe lleva al creyente a ver en el otro a un hermano que debe sostener y amar. Por la fe en Dios, que ha creado el universo, las criaturas y todos los seres humanos —iguales por su misericordia—, el creyente está llamado a expresar esta fraternidad humana, protegiendo la creación y todo el universo y ayudando a todas las personas, especialmente las más necesitadas y pobres.

Desde este valor trascendente, en distintos encuentros presididos por una atmósfera de fraternidad y amistad, hemos compartido las alegrías, las tristezas y los problemas del mundo contemporáneo, en el campo del progreso científico y técnico, de las conquistas terapéuticas, de la era digital, de los medios de comunicación de masas, de las comunicaciones; en el ámbito de la pobreza, de las guerras y de los padecimientos de muchos hermanos y hermanas de distintas partes del mundo, a causa de la carrera de armamento, de las injusticias sociales, de la corrupción, de las desigualdades, del degrado moral, del terrorismo, de la discriminación, del extremismo y de otros muchos motivos.

De estos diálogos fraternos y sinceros que hemos tenido, y del encuentro lleno de esperanza en un futuro luminoso para todos los seres humanos, ha nacido la idea de este «Documento sobre la Fraternidad Humana». Un documento pensado con sinceridad y seriedad para que sea una declaración común de una voluntad buena y leal, de modo que invite a todas las personas que llevan en el corazón la fe en Dios y la fe en la fraternidad humana a unirse y a trabajar juntas, para que sea una guía para las nuevas generaciones hacia una cultura de respeto recíproco, en la comprensión de la inmensa gracia divina que hace hermanos a todos los seres humanos.

Documento

En el nombre de Dios que ha creado todos los seres humanos iguales en los derechos, en los deberes y en la dignidad, y los ha llamado a convivir como hermanos entre ellos, para poblar la tierra y difundir en ella los valores del bien, la caridad y la paz.

En el nombre de la inocente alma humana que Dios ha prohibido matar, afirmando que quien mata a una persona es como si hubiese matado a toda la humanidad y quien salva a una es como si hubiese salvado a la humanidad entera.

En el nombre de los pobres, de los desdichados, de los necesitados y de los marginados que Dios ha ordenado socorrer como un deber requerido a todos los hombres y en modo particular a cada hombre acaudalado y acomodado.

En el nombre de los huérfanos, de las viudas, de los refugiados y de los exiliados de sus casas y de sus pueblos; de todas las víctimas de las guerras, las persecuciones y las injusticias; de los débiles, de cuantos viven en el miedo, de los prisioneros de guerra y de los torturados en cualquier parte del mundo, sin distinción alguna.

En el nombre de los pueblos que han perdido la seguridad, la paz y la convivencia común, siendo víctimas de la destrucción, de la ruina y de las guerras.

En nombre de la «fraternidad humana» que abraza a todos los hombres, los une y los hace iguales.

En el nombre de esta fraternidad golpeada por las políticas de integrismo y división y por los sistemas de ganancia insaciable y las tendencias ideológicas odiosas, que manipulan las acciones y los destinos de los hombres.

En el nombre de la libertad, que Dios ha dado a todos los seres humanos, creándolos libres y distinguiéndolos con ella.

En el nombre de la justicia y de la misericordia, fundamentos de la prosperidad y quicios de la fe.

En el nombre de todas las personas de buena voluntad, presentes en cada rincón de la tierra.

En el nombre de Dios y de todo esto, Al-Azhar al-Sharif —con los musulmanes de Oriente y Occidente—, junto a la Iglesia Católica —con los católicos de Oriente y Occidente—, declaran asumir la cultura del diálogo como camino; la colaboración común como conducta; el conocimiento recíproco como método y criterio.

Nosotros —creyentes en Dios, en el encuentro final con él y en su juicio—, desde nuestra responsabilidad religiosa y moral, y a través de este Documento, pedimos a nosotros mismos y a los líderes del mundo, a los artífices de la política internacional y de la economía mundial, comprometerse seriamente para difundir la cultura de la tolerancia, de la convivencia y de la paz; intervenir lo antes posible para parar el derramamiento de sangre inocente y poner fin a las guerras, a los conflictos, a la degradación ambiental y a la decadencia cultural y moral que el mundo vive actualmente.

Nos dirigimos a los intelectuales, a los filósofos, a los hombres de religión, a los artistas, a los trabajadores de los medios de comunicación y a los hombres de cultura de cada parte del mundo, para que redescubran los valores de la paz, de la justicia, del bien, de la belleza, de la fraternidad humana y de la convivencia común, con vistas a confirmar la importancia de tales valores como ancla de salvación para todos y buscar difundirlos en todas partes.

Esta Declaración, partiendo de una reflexión profunda sobre nuestra realidad contemporánea, valorando sus éxitos y viviendo sus dolores, sus catástrofes y calamidades, cree firmemente que entre las causas más importantes de la crisis del mundo moderno están una conciencia humana anestesiada y un alejamiento de los valores religiosos, además del predominio del individualismo y de las filosofías materialistas que divinizan al hombre y ponen los valores mundanos y materiales en el lugar de los principios supremos y trascendentes.

Nosotros, aun reconociendo los pasos positivos que nuestra civilización moderna ha realizado en los campos de la ciencia, la tecnología, la medicina, la industria y del bienestar, en particular en los países desarrollados, subrayamos que, junto a tales progresos históricos, grandes y valiosos, se constata un deterioro de la ética, que condiciona la acción internacional, y un debilitamiento de los valores espirituales y del sentido de responsabilidad. Todo eso contribuye a que se difunda una sensación general de frustración, de soledad y de desesperación, llevando a muchos a caer o en la vorágine del extremismo ateo o agnóstico, o bien en el fundamentalismo religioso, en el extremismo o en el integrismo ciego, llevando así a otras personas a ceder a formas de dependencia y de autodestrucción individual y colectiva.

La historia afirma que el extremismo religioso y nacional y la intolerancia han producido en el mundo, tanto en Occidente como en Oriente, lo que podrían llamarse los signos de una «tercera guerra mundial a trozos», signos que, en diversas partes del mundo y en distintas condiciones trágicas, han comenzado a mostrar su rostro cruel; situaciones de las que no se conoce con precisión cuántas víctimas, viudas y huérfanos hayan producido. Asimismo, hay otras zonas que se preparan a convertirse en escenario de nuevos conflictos, donde nacen focos de tensión y se acumulan armas y municiones, en una situación mundial dominada por la incertidumbre, la desilusión y el miedo al futuro y controlada por intereses económicos miopes.

También afirmamos que las fuertes crisis políticas, la injusticia y la falta de una distribución equitativa de los recursos naturales —de los que se beneficia solo una minoría de ricos, en detrimento de la mayoría de los pueblos de la tierra— han causado, y continúan haciéndolo, gran número de enfermos, necesitados y muertos, provocando crisis letales de las que son víctimas diversos países, no obstante las riquezas naturales y los recursos que caracterizan a las jóvenes generaciones. Con respecto a las crisis que llevan a la muerte a millones de niños, reducidos ya a esqueletos humanos —a causa de la pobreza y del hambre—, reina un silencio internacional inaceptable.

En este contexto, es evidente que la familia es esencial, como núcleo fundamental de la sociedad y de la humanidad, para engendrar hijos, criarlos, educarlos, ofrecerles una moral sólida y la protección familiar. Atacar la institución familiar, despreciándola o dudando de la importancia de su rol, representa uno de los males más peligrosos de nuestra época.

Declaramos también la importancia de reavivar el sentido religioso y la necesidad de reanimarlo en los corazones de las nuevas generaciones, a través de la educación sana y la adhesión a los valores morales y a las enseñanzas religiosas adecuadas, para que se afronten las tendencias individualistas, egoístas, conflictivas, el radicalismo y el extremismo ciego en todas sus formas y manifestaciones.

El primer y más importante objetivo de las religiones es el de creer en Dios, honrarlo y llamar a todos los hombres a creer que este universo depende de un Dios que lo gobierna, es el Creador que nos ha plasmado con su sabiduría divina y nos ha concedido el don de la vida para conservarlo. Un don que nadie tiene el derecho de quitar, amenazar o manipular a su antojo, al contrario, todos deben proteger el don de la vida desde su inicio hasta su muerte natural. Por eso, condenamos todas las prácticas que amenazan la vida como los genocidios, los actos terroristas, las migraciones forzosas, el tráfico de órganos humanos, el aborto y la eutanasia, y las políticas que sostienen todo esto.

Además, declaramos —firmemente— que las religiones no incitan nunca a la guerra y no instan a sentimientos de odio, hostilidad, extremismo, ni invitan a la violencia o al derramamiento de sangre. Estas desgracias son fruto de la desviación de las enseñanzas religiosas, del uso político de las religiones y también de las interpretaciones de grupos religiosos que han abusado —en algunas fases de la historia— de la influencia del sentimiento religioso en los corazones de los hombres para llevarlos a realizar algo que no tiene nada que ver con la verdad de la religión, para alcanzar fines políticos y económicos mundanos y miopes. Por esto, nosotros pedimos a todos que cese la instrumentalización de las religiones para incitar al odio, a la violencia, al extremismo o al fanatismo ciego y que se deje de usar el nombre de Dios para justificar actos de homicidio, exilio, terrorismo y opresión. Lo pedimos por nuestra fe común en Dios, que no ha creado a los hombres para que sean torturados o humillados en su vida y durante su existencia. En efecto, Dios, el Omnipotente, no necesita ser defendido por nadie y no desea que su nombre sea usado para aterrorizar a la gente.

Este Documento, siguiendo los Documentos Internacionales precedentes que han destacado la importancia del rol de las religiones en la construcción de la paz mundial, declara lo siguiente:

– La fuerte convicción de que las enseñanzas verdaderas de las religiones invitan a permanecer anclados en los valores de la paz; a sostener los valores del conocimiento recíproco, de la fraternidad humana y de la convivencia común; a restablecer la sabiduría, la justicia y la caridad y a despertar el sentido de la religiosidad entre los jóvenes, para defender a las nuevas generaciones del dominio del pensamiento materialista, del peligro de las políticas de la codicia de la ganancia insaciable y de la indiferencia, basadas en la ley de la fuerza y no en la fuerza de la ley.

– La libertad es un derecho de toda persona: todos disfrutan de la libertad de credo, de pensamiento, de expresión y de acción. El pluralismo y la diversidad de religión, color, sexo, raza y lengua son expresión de una sabia voluntad divina, con la que Dios creó a los seres humanos. Esta Sabiduría Divina es la fuente de la que proviene el derecho a la libertad de credo y a la libertad de ser diferente. Por esto se condena el hecho de que se obligue a la gente a adherir a una religión o cultura determinada, como también de que se imponga un estilo de civilización que los demás no aceptan.

– La justicia basada en la misericordia es el camino para lograr una vida digna a la que todo ser humano tiene derecho.

– El diálogo, la comprensión, la difusión de la cultura de la tolerancia, de la aceptación del otro y de la convivencia entre los seres humanos contribuirían notablemente a que se reduzcan muchos problemas económicos, sociales, políticos y ambientales que asedian a gran parte del género humano.

– El diálogo entre los creyentes significa encontrarse en el enorme espacio de los valores espirituales, humanos y sociales comunes, e invertirlo en la difusión de las virtudes morales más altas, pedidas por las religiones; significa también evitar las discusiones inútiles.

– La protección de lugares de culto —templos, iglesias y mezquitas— es un deber garantizado por las religiones, los valores humanos, las leyes y las convenciones internacionales. Cualquier intento de atacar los lugares de culto o amenazarlos con atentados, explosiones o demoliciones es una desviación de las enseñanzas de las religiones, como también una clara violación del derecho internacional.

– El terrorismo execrable que amenaza la seguridad de las personas, tanto en Oriente como en Occidente, tanto en el Norte como en el Sur, propagando el pánico, el terror y el pesimismo no es a causa de la religión —aun cuando los terroristas la utilizan—, sino de las interpretaciones equivocadas de los textos religiosos, políticas de hambre, pobreza, injusticia, opresión, arrogancia; por esto es necesario interrumpir el apoyo a los movimientos terroristas a través del suministro de dinero, armas, planes o justificaciones y también la cobertura de los medios, y considerar esto como crímenes internacionales que amenazan la seguridad y la paz mundiales. Tal terrorismo debe ser condenado en todas sus formas y manifestaciones.

– El concepto de ciudadanía se basa en la igualdad de derechos y deberes bajo cuya protección todos disfrutan de la justicia. Por esta razón, es necesario comprometernos para establecer en nuestra sociedad el concepto de plenaciudadanía y renunciar al uso discriminatorio de la palabra minorías, que trae consigo las semillas de sentirse aislado e inferior; prepara el terreno para la hostilidad y la discordia y quita los logros y los derechos religiosos y civiles de algunos ciudadanos al discriminarlos.

– La relación entre Occidente y Oriente es una necesidad mutua indiscutible, que no puede ser sustituida ni descuidada, de modo que ambos puedan enriquecerse mutuamente a través del intercambio y el diálogo de las culturas. El Occidente podría encontrar en la civilización del Oriente los remedios para algunas de sus enfermedades espirituales y religiosas causadas por la dominación del materialismo. Y el Oriente podría encontrar en la civilización del Occidente tantos elementos que pueden ayudarlo a salvarse de la debilidad, la división, el conflicto y el declive científico, técnico y cultural. Es importante prestar atención a las diferencias religiosas, culturales e históricas que son un componente esencial en la formación de la personalidad, la cultura y la civilización oriental; y es importante consolidar los derechos humanos generales y comunes, para ayudar a garantizar una vida digna para todos los hombres en Oriente y en Occidente, evitando el uso de políticas de doble medida.

– Es una necesidad indispensable reconocer el derecho de las mujeres a la educación, al trabajo y al ejercicio de sus derechos políticos. Además, se debe trabajar para liberarla de presiones históricas y sociales contrarias a los principios de la propia fe y dignidad. También es necesario protegerla de la explotación sexual y tratarla como una mercancía o un medio de placer o ganancia económica. Por esta razón, deben detenerse todas las prácticas inhumanas y las costumbres vulgares que humillan la dignidad de las mujeres y trabajar para cambiar las leyes que impiden a las mujeres disfrutar plenamente de sus derechos.

– La protección de los derechos fundamentales de los niños a crecer en un entorno familiar, a la alimentación, a la educación y al cuidado es un deber de la familia y de la sociedad. Estos derechos deben garantizarse y protegerse para que no falten ni se nieguen a ningún niño en ninguna parte del mundo. Debe ser condenada cualquier práctica que viole la dignidad de los niños o sus derechos. También es importante estar alerta contra los peligros a los que están expuestos — especialmente en el ámbito digital—, y considerar como delito el tráfico de su inocencia y cualquier violación de su infancia.

– La protección de los derechos de los ancianos, de los débiles, los discapacitados y los oprimidos es una necesidad religiosa y social que debe garantizarse y protegerse a través de legislaciones rigurosas y la aplicación de las convenciones internacionales al respecto.

Con este fin, la Iglesia Católica y al-Azhar, a través de la cooperación conjunta, anuncian y prometen llevar este Documento a las Autoridades, a los líderes influyentes, a los hombres de religión de todo el mundo, a las organizaciones regionales e internacionales competentes, a las organizaciones de la sociedad civil, a las instituciones religiosas y a los exponentes del pensamiento; y participar en la difusión de los principios de esta Declaración a todos los niveles regionales e internacionales, instándolos a convertirlos en políticas, decisiones, textos legislativos, planes de estudio y materiales de comunicación.

Al-Azhar y la Iglesia Católica piden que este Documento sea objeto de investigación y reflexión en todas las escuelas, universidades e institutos de educación y formación, para que se ayude a crear nuevas generaciones que traigan el bien y la paz, y defiendan en todas partes los derechos de los oprimidos y de los últimos.

En conclusión, deseamos que:

esta Declaración sea una invitación a la reconciliación y a la fraternidad entre todos los creyentes, incluso entre creyentes y no creyentes, y entre todas las personas de buena voluntad;

sea un llamamiento a toda conciencia viva que repudia la violencia aberrante y el extremismo ciego; llamamiento a quien ama los valores de la tolerancia y la fraternidad, promovidos y alentados por las religiones;

sea un testimonio de la grandeza de la fe en Dios que une los corazones divididos y eleva el espíritu humano;

sea un símbolo del abrazo entre Oriente y Occidente, entre el Norte y el Sur y entre todos los que creen que Dios nos ha creado para conocernos, para cooperar entre nosotros y para vivir como hermanos que se aman.

Esto es lo que esperamos e intentamos realizar para alcanzar una paz universal que disfruten todas las personas en esta vida.

Abu Dhabi, 4 de febrero de 2019









Encuentro de Kiko Argüello con jóvenes y familias en Panamá, 28 enero 2019 © Camino Neocatecumenal
Encuentro De Kiko Argüello Con Jóvenes Y Familias En Panamá, 28 Enero 2019 © Camino Neocatecumenal

Camino Neocatecumenal: Nuevas vocaciones de 700 chicos, 650 chicas y 600 familias

El Camino Neocatecumenal celebró este lunes 28 de enero el tradicional Encuentro Vocacional para recoger los primeros frutos de la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá.

Unos 25.000 jóvenes de todo el mundo participaron del mismo. Los más numerosos fueron los de Centroamérica y el Caribe: más de 8.000. Desde Costa Rica se desplazarán finalmente unos 1.700, de Nicaragua 1.600. De El Salvador 1.200, de Honduras y Guatemala 1.550 y 300, respectivamente. Desde República Dominicana participaron unos 250. Del mismo Panamá asistieron unos 3.400.

Desde América del Sur participaron cerca de 4.600. Desde Brasil lo hicieron 2.230 jóvenes. De Chile 530, Perú 260, Colombia 320 y Ecuador 710. De Argentina acudieron 125 peregrinos, de Venezuela 120 y de Bolivia 155.

Todos ellos se dieron cita en el Estadio Rommel Fernández a las 15 horas, el mismo en el que el Papa tuvo su encuentro con los voluntarios el día anterior.

Desde primera hora de la mañana, los jóvenes fueron llegaron progresivamente al estadio, y a pesar del calor sofocante, hicieron gala en todo momento de su alegría y entusiasmo, danzando y cantando.

El equipo internacional del Camino, formado por Kiko Argüello, el P. Mario Pezzi y Ascensión Romero, fueron los encargados de guiarlo. Estuvo presidido por el arzobispo de Boston, el cardenal Sean O’Malley, quien forma parte del Consejo de Cardenales que asesora al Papa Francisco en el gobierno de la curia. Es, además, presidente de la Comisión para la Protección de los Menores de la Santa Sede.

También estuvieron presentes el arzobispo de Ciudad de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, así como el cardenal José Luis Lacunza, de la diócesis de David.

De España participaron el arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal, cardenal Ricardo Blázquez Pérez; y el obispo auxiliar de Getafe, monseñor José Rico Pavés.

De Brasil asistieron el arzobispo de Brasilia, cardenal Sergio Da Rocha y el de São Paulo, Odilo Pedro Scherer. El Nuncio de Su Santidad en Panamá, monseñor Miroslaw Adamczyk, también asistió junto a otros obispos del mundo.

Transformación del mundo

Monseñor José Domingo Ulloa agradeció “a Dios esta oportunidad de tenerlos hoy aquí a ustedes después de haber participado con la juventud del mundo en este regalo y este don que Dios ha dado a esta Iglesia y este país de Panamá”. “No me canso de repetir que la transformación de este mundo, de la Iglesia solo puede venir de vosotros, los jóvenes. Ustedes son el presente de la humanidad y de la Iglesia”, afirmó.

Anuncio del Kerigma: que los cristianos “sean uno”

A continuación, Kiko Argüello realizó el anuncio del Kerigma. “Este es un encuentro providencial y va a cambiar la vida de muchos de vosotros. Vuestra vida se va a transformar en una aventura: la aventura de ayudar a Jesucristo a salvar esta generación”, dijo refiriéndose a la posterior llamada vocacional.

“Dios ha querido salvar el mundo a través de la necedad de la predicación. Necesitamos abrir el oído de esta generación. Cada vez que se escucha el kerigma se realiza nuestra salvación porque esta Buena Noticia explica algo que está sucediendo ahora mismo: la salvación de los hombres del infierno eterno”, señaló.

“La salvación viene a través de la escucha. La Iglesia dice que la fe viene por el oído. Sin fe no se salva nadie”.

El iniciador y responsable internacional del Camino lamentó que “la gente hoy no escucha porque tiene el oído cerrado. No le interesa nada de la religión, y por eso necesitamos abrir el oído de esta generación”.

“Jesucristo abrió el oído haciendo milagros, porque si no nadie creía lo que decía. Hay un momento en los Hechos de los Apóstoles en que los milagros cesan porque aparece el milagro moral más grande de la historia: la Iglesia, hombres poseídos del Espíritu mismo de Dios”. “Y dice Cristo: amaos como yo os he amado”.

“Cristo nos amó cuando éramos sus enemigos. No tengas miedo de si tú marido es tú enemigo, o tú mujer, o quien sea. El Señor nos da el poder de amar al otro en una nueva dimensión, en la dimensión de la cruz”, añadió.

¡Cristo ha resucitado!

“Jesucristo ofreció su vida por nosotros, y así también hacen los cristianos: ofrecen su vida por los enemigos”.

Durante la predicación, Kiko afirmó que “los cristianos ofrecen su vida por el enemigo” y “Dios nos llama a ser perfectamente uno en Él”. “Los cristianos, no se reservan nada, viven en el otro como uno, aman siendo uno, totalmente dados al Señor, porque ‘sed uno y el mundo creerá’. El mundo está esperando que aparezca el amor”.

“Cristo ha vencido a la muerte para nosotros y nos ha dado a participar de su victoria sobre ella”, recordó.

“¿Quieres salvar a los hombres del infierno, de la lujuria, del adulterio, de la avaricia, del odio, de la guerra?, ¿quieres ayudar a Jesucristo a que cambie a los hombres y les haga uno con Él”, preguntó a la asamblea. “Cristo nos quiere salvar a todos de la muerte y nos quiere hacer partícipes de su victoria, porque ¡Cristo ha resucitado!”.

Junto al sufrimiento de Centroamérica

Antes de pedir vocaciones para el presbiterado, la vida consagrada y familias para la misión, el P. Mario Pezzi destacó que el Camino es un don inmenso del Señor. Muchos han sido bautizados, pero el “germen de vida eterna” que infunde queda como muerto.

San Pablo VI, el 8 de Mayo de 1974, dirigiéndose al Camino dijo: “vosotros hacéis lo que la Iglesia primitiva hacía antes del Bautismo. Vosotros lo hacéis después. El antes o el después da lo mismo porque es importante hacerlo y es necesaria la iniciación cristiana”.

“A través de Kiko y Carmen, y vuestros catequistas, el Señor os ha dado un Camino gradual y progresivo en el cual desarrollar y hacer crecer el germen del Bautismo que, por el Espíritu Santo, tiene unas fuerzas inimaginables, hasta llegar a una fe adulta en una comunidad”.

A su vez, sostuvo que “hoy sobre todo, para los hermanos y las comunidades que os encontráis en situaciones de tribulación y de sufrimiento, es más que nunca necesario ser fieles a la celebración de la Palabra y de la eucaristía en comunidad, para ser iluminados y fortalecidos, para vencer las tentaciones de desánimo, y de dudar del amor de Dios, permaneciendo agarrados con mas fuerza al Señor, invocando constantemente su ayuda y consuelo. Todos estamos en este combate, día a día”.

De cara a la llamada vocacional el P. Mario Pezzi destacó: “¡Qué puede haber más maravilloso que participar de la misión misma de Cristo! Participando de su poder de dar la vida a los que están muertos, dar el perdón a los que sienten el peso de sus pecados, de celebrar la eucaristía que nos hace pasar constantemente de la muerte a la vida”. “Si alguno siente la llamada de Dios al presbiterado, a la vida consagrada o a la evangelización, es un don que os hace el Señor. ¡No tengáis miedo!”, finalizó.

Por su parte, Ascensión Romero recordó cómo en la JMJ en Santiago de Compostela “vi que la invitación de San Juan Pablo II a ser santo era el único camino para ser feliz”. “En el encuentro vocacional posterior en Zaragoza supe que el Señor me llamaba a seguirle como mi único esposo”.

“He estado 25 años en Rusia anunciando el Evangelio y el Señor me ha consolado siempre. Me ha permitido ver incontables milagros, tanta gente que al escuchar el kerigma ha cambiado de vida. Dios es buenísimo y no os defraudará”, concluyó.

“Un verdadero canal de Panamá de la espiritualidad”

Después de la llamada vocacional, ante la generosa respuesta de los jóvenes, el cardenal O’Malleyconcluyó el Encuentro con unas palabras de entusiasmo y de agradecimiento. Comenzó felicitando a Kiko por su 80 cumpleaños: “quiero darle la enhorabuena a Kiko porque el 9 de enero ha cumplido 80 años”.

“Este hombre es como un verdadero ‘canal de Panamá’ espiritual por el cual han pasado muchas aguas y ha tocado a muchos católicos dormidos con las aguas bautismales que se han convertido en católicos renovados”, subrayó.

El arzobispo de Boston también manifestó que “la conversión de Kiko ha permitido a su vez la conversión de muchísimas personas y estamos muy agradecidos por su vocación y por el Camino Neocatecumenal, que es una gracia especial para la Iglesia”.

“Kiko es un trovador de Dios como su patrón San Francisco, que con su música y arte ayuda a descubrir la belleza del amor de Dios presente en nuestras vidas. Pero lo mas importantes es la respuesta radical a su llamada a recibir a Jesús como discípulo”.

A la disponibilidad de tantos jóvenes y familias a servir a Jesucristo, se unió la sorpresa de un espectáculo de fuegos artificiales que dio al encuentro un final de auténtica fiesta.


Francisco saluda a una pareja de recién casados © Vatican Media
Francisco Saluda A Una Pareja De Recién Casados © Vatican Media

San Juan Bosco, modelo para “educar a las nuevas generaciones en los valores humanos “


Francisco ha expresado su anhelo de que el testimonio de San Juan Bosco “nos ayude a todos a considerar lo importante que es educar a las nuevas generaciones en los valores humanos y espirituales auténticos”.

El Papa ha dirigido este pensamiento a los jóvenes, ancianos, enfermos y recién casados que han participado esta mañana, 30 de enero de 2109, en la audiencia general, celebrada en el Aula Pablo VI, del Palacio Vaticano.

En la víspera de la memoria de San Juan Bosco, “padre y maestro de jóvenes”, el Papa ha recordado que era “¡un buen cura!” y ha indicado que Don Bosco “sabía cómo hacer sentir el abrazo de Dios a todos los jóvenes que conocía, ofreciéndoles una esperanza, un hogar, un futuro”.






Hispanoamericanos: El Papa los llama a “encomendar a la Virgen de modo especial a los jóvenes”


“Encomendemos a la Virgen María de modo especial a los jóvenes, para que el Espíritu Santo los llene con la gracia de sus dones y caminando como auténticos discípulos misioneros de Cristo sean en el mundo fermento de paz y alegría”.

El Santo Padre se ha dirigido a los hispanohablantes que participaban de la audiencia general, este miércoles, 30 de enero de 2109, en el Aula Pablo del Vaticano.

“Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española provenientes de España y de América Latina”, ha dicho el Pontífice, como tiene por costumbre hacer cada miércoles en la celebración de la audiencia general.





Audiencia general, 30 de enero de 2019 – Catequesis del Papa Francisco.

El Papa Francisco ha ofrecido una síntesis de su viaje apostólico a Panamá, donde ha celebrado la 34ª Jornada Mundial de la Juventud con jóvenes procedentes de los 5 continentes, más de 100.000 peregrinos internacionales y una participación de unos 500.000/70.000 fieles en total en algunas de las celebraciones principales, en Ciudad de Panamá, del 23 al 27 de enero de 2019.


La audiencia general ha tenido lugar esta mañana, 30 de enero de 2019, a las 9:30 horas en el Aula Pablo VI donde el Santo Padre Francisco ha encontrado grupos de peregrinos y fieles de Italia y de todo el mundo. Antes de la catequesis del Papa, se ha leído el pasaje bíblico del Evangelio según san Lucas 1, 38-39.

“Os invito a dar gracias conmigo al Señor por esta gracia que ha querido dar a la Iglesia y al pueblo de ese amado país”, ha invitado a todos los participantes en la audiencia general, agradeciendo la organización al Arzobispo de Panamá, Mons. José Ulloa, al Presidente de la República, Juan Carlos Varela, y a todas las personas que han hecho posible esta visita a Panamá.


Orgullo de los panameños

Lo que ha sorprendido al Papa es el orgullo de los panameños las nuevas generaciones: “Cuando pasaba el papamóvil, todos con los niños, los levantaban como diciendo: ‘¡Mirad mi orgullo, aquí está mi futuro!’. Y enseñaban a los niños. ¡Eran tantos!”, ha narrado el Pontífice.

“Pensé: ¡cuánta dignidad en este gesto y cuánto es elocuente para el invierno demográfico que estamos viviendo en Europa! El orgullo de esa familia son los niños”, ha indicado.” La seguridad para el futuro son los niños. ¡El invierno demográfico sin niños es duro!”.

Confidencia del Papa

Asimismo, Francisco se ha detenido en cada momento vivido en la Jornada Mundial de la Juventud de Panamá, y ha hecho una confidencia a los visitantes y peregrinos presentes en la audiencia general: “A mí me gusta mucho hacer el Vía Crucis porque es andar con María detrás de Jesús”. De este modo, “caminar con María detrás de Jesús cargado con la cruz es la escuela de la vida cristiana: allí se aprende el amor paciente, silencioso, concreto”, ha enseñado.


Los jóvenes son “hoy” para el mañana

La culminación de la JMJ y del viaje fueron la Vigilia y la Misa con los jóvenes, ha señalado Francisco. En la Vigilia “se renovó el diálogo vivo con todos los chicos y las chicas, entusiastas y también capaces de silencio y de escucha”, destacó.

El domingo por la mañana, en la gran celebración eucarística final, “Cristo resucitado, con la fuerza del Espíritu Santo, habló de nuevo a los jóvenes del mundo y los llamó a vivir el Evangelio en el hoy, porque los jóvenes no son el ‘mañana’; no, son el ‘hoy’ para el mañana”, ha recordado el Papa.


Por último, el Santo Padre ha narrado que el encuentro con todos los obisposde América Central fue para él “un momento de especial consuelo” y ha señalado el “fuerte valor simbólico” que tuvo la consagración del altar de la restaurada catedral de Santa María La Antigua, en Panamá.

RD

A continuación, ofrecemos la catequesis completa del Santo Padre, traducida al español por la Oficina de Prensa de la Santa Sede:

***

Catequesis del Papa Francisco

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy hablaré de mi reciente viaje apostólico a Panamá. Os invito a dar gracias conmigo al Señor por esta gracia que ha querido dar a la Iglesia y al pueblo de ese amado país. Doy las gracias al Sr. Presidente de Panamá y a las otras autoridades, a los obispos, así como a todos los voluntarios –había tantos- por su calurosa y familiar bienvenida, la misma que hemos visto en la gente que en todas partes ha venido a saludar con gran fe y entusiasmo. Me ha llamado mucho la atención que la gente levantaba en brazos a los niños. Cuando pasaba el papamóvil, todos con los niños, los levantaban como diciendo: “¡Mirad mi orgullo, aquí está mi futuro!”. Y enseñaban a los niños. ¡Eran tantos! Y los padres y las madres orgullosas de ese niño. Pensé: ¡cuánta dignidad en este gesto y cuánto es elocuente para el invierno demográfico que estamos viviendo en Europa! El orgullo de esa familia son los niños. La seguridad para el futuro son los niños. ¡El invierno demográfico sin niños es duro!

El motivo de este viaje ha sido la Jornada Mundial de la Juventud; sin embargo a los encuentros con jóvenes se han entrelazado otros con la realidad del país: las autoridades, los obispos, los jóvenes reclusos, los consagrados y una casa-familia. Todo ha estado como “contagiado” y “amalgamado” por la alegre presencia de los jóvenes: una fiesta para ellos y una fiesta para Panamá, y también para toda América Central, marcada por tantos dramas y necesitada de esperanza y de paz, y también de justicia.


Esta Jornada Mundial de la Juventud estuvo precedida por el encuentro de los jóvenes de los pueblos nativos y afroamericanos. Un hermoso gesto: han estado cinco días de encuentro, los jóvenes indígenas y afro-descendientes. Son muchos en esa región. Han abierto la puerta a la Jornada Mundial. Y esa es una iniciativa importante que ha mostrado todavía mejor el rostro multifacético de la Iglesia en América Latina: América Latina es mestiza. Luego, con la llegada de grupos de todo el mundo, se formó la gran sinfonía de rostros e idiomas, típica de este evento. Ver todas las banderas desfilar juntas, danzar en las manos de los jóvenes alegres por encontrarse es un signo profético, un signo que va en contra de la triste tendencia actual de los nacionalismos conflictivos, que levantan muros y se cierran a la universalidad, al encuentro entre los pueblos. Es una señal de que los jóvenes cristianos son levadura de paz en el mundo.


Esta JMJ ha tenido una fuerte huella mariana, porque su tema eran las palabras de la Virgen al Ángel: “He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra “(Lc. 1, 38). Fue impresionante escuchar estas palabras pronunciadas por los representantes de los jóvenes de los cinco continentes y, sobre todo, verlas transparentarse en sus rostros. Mientras haya nuevas generaciones capaces de decir “heme aquí” a Dios, habrá futuro en el mundo.

Entre las etapas de la JMJ siempre está el Vía Crucis. Caminar con María detrás de Jesús cargado con la cruz es la escuela de la vida cristiana: allí se aprende el amor paciente, silencioso, concreto. Os hago una confidencia: a mí me gusta mucho hacer el Vía Crucis porque es andar con María detrás de Jesús. Y siempre llevo conmigo, para hacerlo en cualquier momento, un Vía Crucis de bolsillo, que me regaló una persona muy apostólica en Buenos Aires. Y cuando tengo tiempo lo tomo y sigo el Vía Crucis. Haced vosotros también el Vía Crucis porque es seguir a Jesús con María en el camino de la cruz, donde él dio la vida por nosotros, por nuestra redención. En el Vía Crucis se aprende el amor paciente, silencioso y concreto. En Panamá, los jóvenes llevaban con Jesús y María la carga de la condición de tantos hermanos y hermanas que sufren en América Central y en todo el mundo. Entre ellos hay muchos jóvenes víctimas de diferentes formas de esclavitud y pobreza. Y en este sentido, fueron momentos muy significativos la liturgia penitencial que celebré en un Hogar de rehabilitación para menores y la visita a la Casa-familia “Buen Samaritano”, que alberga a personas afectadas por el VIH / SIDA,


La culminación de la JMJ y del viaje fueron la Vigilia y la Misa con los jóvenes. En la Vigilia,- en aquel campo lleno de jóvenes que hicieron la Vigilia, durmieron allí y a las ocho de la mañana participaron en la misa- ; en la Vigilia se renovó el diálogo vivo con todos los chicos y las chicas, entusiastas y también capaces de silencio y de escucha. Pasábamos del entusiasmo a la escucha y a la oración en silencio. Les presenté a María como aquella que, en su pequeñez, más que ninguna otra, ha “influido” en la historia del mundo: la llamamos la “influencer de Dios”. En su “fiat” se han reflejado los testimonios hermosos y fuertes de algunos jóvenes. El domingo por la mañana, en la gran celebración eucarística final, Cristo resucitado, con la fuerza del Espíritu Santo, habló de nuevo a los jóvenes del mundo y los llamó a vivir el Evangelio en el hoy, porque los jóvenes no son el “mañana”; no, son el “hoy” para el mañana. No son el “mientras tanto”, sino el hoy, el ahora de la Iglesia y del mundo. Y he apelado a la responsabilidad de los adultos, para que a las nuevas generaciones no les falte la instrucción, el trabajo, la comunidad y la familia. Y esta es la clave en este momento en el mundo, porque todo esto falta. Instrucción, es decir, educación. Trabajo: cuántos jóvenes están sin él. Comunidad: que se sientan acogidos, en la familia, en la sociedad.


El encuentro con todos los obispos de América Central fue para mí un momento de especial consuelo. Juntos nos dejamos enseñar por el testimonio del santo obispo Oscar Romero, para aprender cada vez mejor cómo “sentir con la Iglesia”, -era su lema episcopal-, estando cerca de los jóvenes, los pobres, los sacerdotes, del santo pueblo fiel de Dios.

Y un fuerte valor simbólico tuvo la consagración del altar de la restaurada catedral de Santa María La Antigua, en Panamá. Estuvo cerrada siete años por restauración. Un signo de belleza redescubierta, para la gloria de Dios y para la fe y la fiesta de su pueblo. El crisma que consagra el altar es el mismo que unge a los bautizados, a los confirmados, a los sacerdotes y a los obispos. ¡Qué la familia de la Iglesia, en Panamá y en todo el mundo, consiga del Espíritu Santo una fecundidad siempre nueva, para que la peregrinación de los jóvenes discípulos misioneros de Jesucristo prosiga y se difunda en la tierra!








Misa Para Migrantes © Vatican Media
Misa Para Migrantes © Vatican Media

Migración: Para resolver el problema, el Papa insta a ayudar a los países de origen

Para resolver el problema de la migración, una de las líneas de pensamiento indicadas por el Papa Francisco es ayudar a los países de origen.

Se le preguntó al Papa sobre el tema de la migración, dramáticamente presente en América Latina, en el avión desde Panamá a Roma (27-28 de enero de 2019). También insistió en la “precaución necesaria para que los gobiernos gestionen la migración.

Aquí está nuestra traducción de la pregunta y la respuesta del Papa Francisco.

AB

Usted dijo que era absurdo e irresponsable pensar en los migrantes como portadores del mal social. En Italia, las nuevas políticas sobre los migrantes han llevado al cierre del centro de Castelnuovo di Porto, que ustedes conocen bien. Había signos de integración, los niños iban a la escuela y ahora corren el riesgo de ser desarraigados. 

Escuché sobre lo que estaba pasando en Italia, pero estaba inmerso en este viaje. No conozco los hechos precisamente, aunque puedo imaginar. Es cierto que el problema es muy complejo. Se necesita memoria. Debe preguntarse si mi patria fue hecha por migrantes. Nosotros, los argentinos, todos migrantes. Los Estados Unidos, todos migrantes.

Un obispo escribió un muy buen artículo sobre el problema de la falta de memoria. Y luego las palabras que yo empleo: para recibir, el corazón abierto para recibir. Acompañar, crecer e integrarse. El gobernante debe tener cuidado, porque la prudencia es la virtud del que gobierna. Es una ecuación difícil.

Me viene a la mente el ejemplo sueco, que en la década de 1970, con las dictaduras en América Latina, recibió muchos inmigrantes, pero todos estan integrados. También veo lo que hace Sant’Egidio, por ejemplo: se integra de inmediato. Pero el año pasado, los suecos dijeron: deténgase un poco porque no podemos terminar el curso de integración. Y esa es la prudencia del gobernante.

Es un problema de caridad, amor y solidaridad. Repito que las naciones más generosas para recibir fueron Italia y Grecia y también un poco Turquía. Grecia ha sido muy generosa y también Italia, mucho. Es cierto que hay que pensar con realismo.

Y luego hay algo más: la manera de resolver el problema de la migración es ayudar a los países de donde provienen los migrantes. Vienen a causa del hambre o de la guerra. Invertir allá donde hay hambre, Europa puede hacerlo y es una manera de ayudar a estos países a crecer. Pero siempre existe esta imaginación colectiva que tenemos en el inconsciente: ¡debemos explotar a África! ¡esto pertenece a la historia y duele! Los migrantes de Oriente Medio han encontrado otras formas de salir. El Líbano es una maravilla de generosidad, alberga a más de un millón de sirios. Jordania, lo mismo ellos hacen lo que pueden, esperando reintegrar. Turquía también recibió algunos. Y nosotros, también, en Italia, lo hemos acogido. Es un problema complejo que necesita ser discutido sin prejuicios. 

Os doy muchas gracias por vuestro trabajo. Me gustaría decir algo sobre Panamá: sentí una nueva sensación, me vino esta palabra: Panamá es una nación noble. Encontré la nobleza.

Y luego me gustaría decir algo más que nosotros en Europa no vemos y hemos visto aquí en Panamá. Vi a padres que criaron a sus hijos diciéndoles: es mi victoria, es mi orgullo, es mi futuro. En el invierno demográfico que vivimos en Europa, y en Italia, por debajo de cero, esto debe hacernos pensar. ¿Cuál es mi orgullo? ¿Turismo, vacaciones, mi villa, mi perrito? O mi hijo?










Emiratos Árabes: El Papa se muestra “feliz” de visitar esta “tierra de convivencia y de encuentro”


“Al Salamu Alaikum” (“La paz está contigo”) abre el video mensaje del Santo Padre al pueblo de los Emiratos Árabes Unidos, con motivo de su inminente viaje a Abu Dabhi, que tendrá lugar del 3 al 5 de febrero de 2019.

El Papa Francisco se muestra “feliz” con esta oportunidad que le ofrece el Señor de “escribir una página de la historia de las relaciones entre religiones que confirma que somos hermanos a pesar de ser diferentes”, expresa en el video.

“Con alegría voy a encontrarme y saludar a ‘eyal Zayid fi dar Zayid / hijos de Zayid en el
casa de Zayid’, tierra de prosperidad y paz, tierra de sol y armonía, tierra de convivencia y de
encuentro!” expresa el Pontífice.

“La fe en Dios une y no divide”

El agradecimiento “al amigo y querido hermano” el Gran Imán de Al-Azhar, el Dr. Ahmed Al-Tayeb, y a cuántos colaboran en la preparación de la reunión, no falta en este mensaje, “por el coraje y la voluntad de afirmar que la fe en Dios une y no divide, pero aborda la distinción, lejos de la hostilidad y la aversión”, describe el Papa.

Francisco habla de esta tierra como “un modelo de convivencia, de hermandad humana y del encuentro entre diferentes civilizaciones y culturas, donde muchos”. Señala que es “un lugar seguro para trabajar y vivir libremente, respetando la diversidad”.

“Un pueblo con miras al futuro”

“Me hace feliz conocer a un pueblo que vive el presente con miras al futuro”, motivo por el cual Sheikh Zayed, fundador de los Emiratos Árabes Unidos, de honor, declaró: “La verdadera riqueza no reside solo en los recursos materiales, sino en la verdadera riqueza de la nación reside en las personas que construyen el futuro de su nación… La verdadera riqueza son los hombres”, ha acuñado el Santo Padre.

Así, el Sucesor de Pedro agradece sinceramente a Su Alteza el Sheikh Mohammed bin Zayed bin Sultán Al Nahyan, quien le invitó participar en la reunión interreligiosa sobre el tema “Hermandad humana”.






El Papa bendice a una joven en silla de ruedas © Vatican Media


El Papa narra su viaje a Panamá: Jóvenes, “belleza del rostro multiforme de la Iglesia”

El Papa Francisco se ha referido esta mañana, en la audiencia general, 30 de enero de 2019, a su reciente viaje a Panamá, con motivo de la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud, que tenía como lema las palabras de María: Aquí está la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra.


Los jóvenes cristianos, provenientes de tantos países, tantas culturas diversas, también de pueblos nativos y afroamericanos, “han puesto de manifiesto la belleza del rostro multiforme de la Iglesia, y con su deseo de encontrarse han dado al mundo un verdadero testimonio de paz”, ha anunciado el Papa a todos los visitantes y peregrinos presentes en el Aula Pablo VI.

Así, Francisco ha relatado que en el Via crucis y en la Liturgia penitencial en el Centro de Reeducación, “los jóvenes han compartido con Jesús y María el sufrimiento de tantas personas del mundo entero”.


Durante la Vigilia y la Misa, culmen de la Jornada Mundial de la Juventud, “les propuse a los jóvenes el ejemplo de María que con su fiat –hágase– ha sido la persona que más ha influido en el mundo, y los invité a vivir el Evangelio en el hoy, porque los jóvenes son el hoy de la Iglesia y del mundo”, ha compartido.

En el encuentro con los Obispos –ha señalado el Papa– “recordamos la figura de san Óscar Romero, aprendiendo de su testimonio de vida y de su cercanía con el pueblo de Dios”.

Por último, la consagración del altar de la Catedral restaurada de Santa María La Antigua, “nos recordó la unción del Espíritu Santo de la que participa todo el pueblo de Dios por el bautismo”.






El Papa reza el via crucis con los jóvenes en Panamá © JMJ Panamá 2019
El Papa Reza El Via Crucis Con Los Jóvenes En Panamá © JMJ Panamá 2019

Papa Francisco: “Padre, como María queremos aprender a estar”


Palabras del Santo Padre en el Via Crucis

“María fue la mujer fuerte del “sí”, que sostiene y acompaña, cobija y abraza. Ella es la gran custodia de la esperanza”, ha remarcado el Papa Francisco en su reflexión del vía crucis, en la tarde del viernes, 25 de enero de 2019, ante miles de jóvenes, llegados a Panamá de todos los continentes para participar en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).


A las 17:30 horas (23:30 horas en Roma) ha iniciado la ceremonia, con la llegada del Papa al Campo de Santa María de la Antigua, donde estaba ya la cruz, símbolo de la JMJ, colocada delante del altar.

“Padre, hoy el vía crucis de tu Hijo se prolonga en el grito sofocado de los niños a quienes se les impide nacer y de tantos otros a los que se les niega el derecho a tener infancia”, Francisco ha comentado la pasión del Señor, en el contexto de la sociedad moderna, de los problemas reales y humanos.


Así, el Pontífice ha invitado a los jóvenes a mirar a María, como modelo de entrega: “Contemplamos a María, mujer fuerte. De ella queremos aprender a estar de pie al lado de la cruz. Con su misma decisión y valentía, sin evasiones ni espejismos”.

La pasión se prolonga en “jóvenes con rostros fruncidos que perdieron la capacidad de soñar, de crear e inventar el mañana”; “en tantos jóvenes y familias absorbidos en una espiral de muerte a causa de la droga, el alcohol, la prostitución y la trata”.


Abandonados y descartados

El Papa ha denunciado la realidad de la cultura del descarte: “Se prolonga en el dolor oculto e indignante de quienes, en vez de solidaridad por parte de una sociedad repleta de abundancia, encuentran rechazo, dolor y miseria, y además son señalados y tratados como los portadores y responsables de todo el mal social”; también en “la soledad de los ancianos abandonados y descartados”.


Pueblos originarios

Asimismo, el Santo Padre ha mencionado a los pueblos originarios, sobre los “se prolonga la pasión de Cristo” –ha señalado– por “ser despojados de sus tierras, raíces y cultura”.

Del mismo modo, ha hablado de “nuestra madre tierra”, en la que se prolonga la pasión por estar “herida en sus entrañas por la contaminación de sus cielos, por la esterilidad en sus campos, por la suciedad de sus aguas, y que se ve pisoteada por el desprecio y el consumo enloquecido que supera toda razón”.


Concluida la oración del vía crucis, el Santo Padre ha bendecido a los miles de peregrinos y visitantes en la Cinta Costera, y se ha trasladado a la Nunciatura Apostólica.

Publicamos las palabras del Papa Francisco, pronunciadas al final del vía crucis.

Palabras de Santo Padre

Señor, Padre de misericordia, en esta Cinta Costera, junto a tantos jóvenes venidos de todo el mundo, hemos acompañado a tu Hijo en el camino de la cruz; ese camino que ha querido recorrer para mostrarnos cuánto nos amas y cuán comprometido estás con nuestras vidas.

El camino de Jesús hacia el Calvario es un camino de sufrimiento y soledad que continúa en nuestros días. Él camina y padece en tantos rostros que sufren la indiferencia satisfecha y anestesiante de nuestra sociedad que consume y se consume, que ignora y se ignora en el dolor de sus hermanos.

También nosotros, tus amigos, Señor, nos dejamos llevar por la apatía y la inmovilidad. No son pocas las veces que el conformismo nos ha ganado y paralizado. Ha sido difícil reconocerte en el hermano sufriente: hemos desviado la mirada, para no ver; nos hemos refugiado en el ruido, para no oír; nos hemos tapado la boca, para no gritar.

Siempre la misma tentación. Es más fácil y “pagador” ser amigos en las victorias y en la gloria, en el éxito y en el aplauso; es más fácil estar cerca del que es considerado popular y ganador.

Qué fácil es caer en la cultura del bullying, del acoso y de la intimidación.

Para ti no es así Señor, en la cruz te identificaste con todo sufrimiento, con todo aquel que se siente olvidado.

Para ti no es así Señor, pues quisiste abrazar a todos aquellos que muchas veces consideramos no dignos de un abrazo, de una caricia, de una bendición; o, peor aún, ni nos damos cuenta de que lo necesitan.

Para ti no es así Señor, en la cruz te unes al vía crucis de cada joven, de cada situación para transformarla en camino de resurrección.

Padre, hoy el vía crucis de tu Hijo se prolonga: se prolonga en el grito sofocado de los niños a quienes se les impide nacer y de tantos otros a los que se les niega el derecho a tener infancia, familia, educación; en los niños que no pueden jugar, cantar, soñar… en las mujeres maltratadas, explotadas y abandonadas, despojadas y ninguneadas en su dignidad; en los ojos tristes de los jóvenes que ven arrebatadas sus esperanzas de futuro por falta de educación y trabajo digno; se prolonga en la angustia de rostros jóvenes, amigos nuestros que caen en las redes de gente sin escrúpulos ―entre ellas también se encuentran personas que dicen servirte, Señor―, redes de explotación, de criminalidad y de abuso, que se alimentan de sus vidas.

El vía crucis de tu Hijo se prolonga en tantos jóvenes y familias que, absorbidos en una espiral de muerte a causa de la droga, el alcohol, la prostitución y la trata, quedan privados no solo de futuro sino de presente. Y así como repartieron tus vestiduras, Señor, queda repartida y maltratada su dignidad.

El vía crucis de tu Hijo se prolonga en jóvenes con rostros fruncidos que perdieron la capacidad de soñar, de crear e inventar el mañana y se “jubilan” con el sinsabor de la resignación y el conformismo, una de las drogas más consumidas en nuestro tiempo.

Se prolonga en el dolor oculto e indignante de quienes, en vez de solidaridad por parte de una sociedad repleta de abundancia, encuentran rechazo, dolor y miseria, y además son señalados y tratados como los portadores y responsables de todo el mal social.

Se prolonga en la resignada soledad de los ancianos abandonados y descartados.

Se prolonga en los pueblos originarios, a quienes se despoja de sus tierras, raíces y cultura, silenciando y apagando toda la sabiduría que pueden aportar.

Padre, el vía crucis de tu Hijo se prolonga en el grito de nuestra madre tierra, que está herida en sus entrañas por la contaminación de sus cielos, por la esterilidad en sus campos, por la suciedad de sus aguas, y que se ve pisoteada por el desprecio y el consumo enloquecido que supera toda razón.

Se prolonga en una sociedad que perdió la capacidad de llorar y conmoverse ante el dolor.

Sí, Padre, Jesús sigue caminando, cargando y padeciendo en todos estos rostros mientras el mundo, indiferente, consume el drama de su propia frivolidad.

Y nosotros, Señor, ¿qué hacemos?

¿Cómo reaccionamos ante Jesús que sufre, camina, emigra en el rostro de tantos amigos nuestros, de tantos desconocidos que hemos aprendido a invisibilizar?

Y nosotros, Padre de misericordia, ¿consolamos y acompañamos al Señor, desamparado y sufriente, en los más pequeños y abandonados?

¿Lo ayudamos a cargar el peso de la cruz, como el Cireneo, siendo operadores de paz, creadores de alianzas, fermentos de fraternidad? ¿Nos animamos a permanecer al pie de la cruz como María?

Contemplamos a María, mujer fuerte. De ella queremos aprender a estar de pie al lado de la cruz. Con su misma decisión y valentía, sin evasiones ni espejismos. Ella supo acompañar el dolor de su Hijo, tu Hijo, Padre; sostenerlo en la mirada y cobijarlo con el corazón. Dolor que sufrió, pero no la resignó. Fue la mujer fuerte del “sí”, que sostiene y acompaña, cobija y abraza. Ella es la gran custodia de la esperanza.

Nosotros también, Padre, queremos ser una Iglesia que sostiene y acompaña, que sabe decir: ¡Aquí estoy! en la vida y en las cruces de tantos cristos que caminan a nuestro lado.

De María aprendemos a decir “sí” al aguante recio y constante de tantas madres, padres, abuelos que no dejan de sostener y acompañar a sus hijos y nietos cuando “están en la mala”.

De ella aprendemos a decir “sí” a la testaruda paciencia y creatividad de aquellos que no se achican y vuelven a comenzar en situaciones que parecen que todo está perdido, buscando crear espacios, hogares, centros de atención que sean mano tendida en la dificultad.

En María aprendemos la fortaleza para decir “sí” a quienes no se han callado y no se callan ante una cultura del maltrato y del abuso, del desprestigio y la agresión y trabajan para brindar oportunidades y condiciones de seguridad y protección.

En María aprendemos a recibir y hospedar a todos aquellos que han sufrido el abandono, que han tenido que dejar o perder su tierra, sus raíces, sus familias, sus trabajos.

Padre, como María queremos ser la Iglesia que propicie una cultura que sepa acoger, proteger, promover e integrar; que no estigmatice y menos generalice en la más absurda e irresponsable condena de identificar a todo emigrante como portador de mal social.

De ella queremos aprender a estar de pie al lado de la cruz, pero no con un corazón blindado y cerrado, sino con un corazón que sepa acompañar, que conozca de ternura y devoción;que entienda de piedad al tratar con reverencia, delicadeza y comprensión. Queremos ser una Iglesia de la memoria que respete y valorice a los ancianos y reivindique el lugar que tienen como custodios de nuestras raíces.

Padre, como María queremos aprender a “estar”.

Enséñanos Señor a estar al pie de la cruz, al pie de las cruces; despierta esta noche nuestros ojos, nuestro corazón; rescátanos de la parálisis y de la confusión, del miedo y la desesperación.

Padre, enséñanos a decir: Aquí estoy junto a tu Hijo, junto a María y junto a tantos discípulos amados que quieren hospedar tu Reino en el corazón. Amén

Tras haber vivido la pasión del Señor junto a María al pie de la cruz nos vamos con el corazón silencioso y en paz, alegre y con muchas ganas de seguir a Jesús. Que Jesús los acompañe, y que la Virgen los cuide.





© JMJ Panamá 2019
© JMJ Panamá 2019
Via Crucis con los jóvenes: Caminar con Jesús será siempre una gracia y un riesgo


San Juan Pablo II lo rezaba todos los días

Realidad de los Jóvenes y la Iglesia Mártir es el tema pastoral de este vía crucis, cuyo texto se ha diseñado en base a las estaciones compuestas por San Juan Pablo II, uno de los 8 patronos de la JMJ 2019.

San Juan Pablo II rezaba el vía crucis todos los días. Estas meditaciones acompañaron el Via Crucis presidido por el Sumo Pontífice en el Coliseo de Roma el Viernes Santo del año 2003.

El papa polaco se sirvió de este texto para los ejercicios espirituales que, siendo cardenal arzobispo de Cracovia, dirigió al Papa Pablo VI y a la Curia romana, en el año 1976, en la capilla Matilde (actualmente capilla Redemptoris Mater) del Vaticano. Las meditaciones fueron publicadas con el emblemático título Signo de contradicción (en español, BAC, Madrid 1978).

Gracia y Riesgo

“Caminar con Jesús será siempre una gracia y un riesgo”, ha compartido el Santo Padre con los jóvenes, al comienzo de la oración.

“Es Gracia, porque nos compromete a vivir en la fe y a conocerlo, entrando en lo más hondo de su corazón, comprendiendo la fuerza de su palabra”, y “es Riesgo, porque en Jesús, sus palabras, sus gestos, sus acciones, contrastan con el espíritu del mundo, con la ambición humana, con las propuestas de una cultura del descarte y del desamor”.

“Hay una certeza que llena de esperanza este Camino de la Cruz”, ha anunciado el Papa. “Jesús lo recorrió con amor y también lo vivió la Virgen Gloriosa, la que desde el comienzo de la Iglesia ha querido sostener con su ternura el camino de la evangelización”.



Estaciones del Via Crucis 

La primera estación, dedicada a la contemplación de Jesús en los Huertos de los Olivos (Mc 14, 32-36)
se ha encomendado por los Pobres, Jóvenes y vocaciones, y ha sido leído por un joven de Honduras.

El ecumenismo ha sido el tema al que se ha dedicado la segunda estación del vía crucis, rezado por jóvenes de Cuba, “Jesús es traicionado por Judas y arrestado” (Mc 14, 43-46).

Una pareja de El Salvador ha leído la reflexión de la tercera estación, que se ha dedicado a rezar por la Iglesia de los Mártires, y jóvenes de Guatemala encomendaron especialmente por los indígenas la 4ª estación: Jesús es negado por Pedro. (Mc. 14, 66-72)

Casa Común

Costa Rica es el país encargado de proclamar la 5ª estación: “Jesús es juzgado por Pilato”. (Lc 23, 1- 4,23-24), encomendada a orar por la Casa Común. La 6ª estación la rezan dos jóvenes de Venezuela, “Jesús es flagelado y coronado de espinas”. (Mt. 27, 26-30) por los migrantes y refugiados.


“Jesús carga con la cruz” (Jn 19, 16-17), séptima estación se reza por las víctimas y es Haití el país elegido para introducirla. Octava estación: “Jesús es ayudado por el Cirineo” (Mc 15,21), jóvenes brasileños leen el texto para orar por la esperanza.

Madres

La violencia contra la mujer es la intención de oración la estación novena, por jóvenes de la República Dominicana, mientras que los colombianos rezan por los Derechos humanos en la 10ª estación.

La 11ª estación se reza por la corrupción, por jóvenes de Puerto Rico: “Jesús promete su Reino al buen ladrón” (Lc 23, 39-43), y la 12ª estación se dedica a las madres y se encargan jóvenes de Belice de presentarla.


El aborto y el terrorismo son los temas que se han abordado en las 2 últimas estaciones del vía crucis.





El Papa en el Centro de Cumplimiento de Menores Las Garzas, de Pacora, Panamá © Vatican Media
El Papa En El Centro De Cumplimiento De Menores Las Garzas, De Pacora, Panamá © Vatican Media

El Papa inspira esperanza a los jóvenes infractores: “Abran la ventana y miren el horizonte”

“Abran la venta y miren el horizonte, no se olviden”, ha dicho el Papa a los jóvenes infractores panameños al despedirse de ellos, en el Centro de Cumplimiento de Menores Las Garzas de Pacora, el viernes, 25 de enero de 2019.

En la liturgia penitencial que el Santo Padre ha celebrado con los chicos en la capilla del centro, un joven ha contado al Papa su historia, se ha leído el Evangelio y después Francisco ha dado un mensaje de esperanza, sencillo, directo, mirando a los ojos a los chicos que cumplen condena en este centro panameño: “Todos tenemos un horizonte. Todos. Yo no lo tengo, puede decir alguno. Abrí la ventana y lo verás, abrí la ventana y lo vas a encontrar”.

“Todos somos pecadores. Todos. Todos los que estamos acá. Y si alguno no se siente pecador, sepa que el Señor no lo va a recibir. Se pierde lo mejor”, les ha asegurado el Pontífice.

El Centro de Cumplimiento de Menores Las Garzas, inaugurado en 2012, tiene una capacidad de 192 reclusos. Está considerado modelo de reinserción integral a través de aspectos como el educativo, familiar y de salud.

Incluir e integrar

“Una sociedad se enferma cuando no es capaz de hacer fiesta por la transformación de sus hijos, una comunidad se enferma cuando vive de la murmuración aplastante, condenatoria e insensible”, ha advertido.

“Una sociedad es fecunda cuando logra generar dinámicas capaces de incluir e integrar, de hacerse cargo y luchar para crear oportunidades y alternativas que den nuevas posibilidades a sus hijos, cuando se ocupa en crear futuro con comunidad, educación y trabajo”.

***

Homilía del Papa Francisco

«Este recibe a los pecadores y come con ellos» acabamos de escuchar al inicio del evangelio (Lc15,2). Es lo que murmuraban algunos fariseos y escribas bastante escandalizados y molestos con el comportamiento de Jesús.

Con esa expresión pretendían descalificarlo y desvalorizarlo delante de todos, pero lo único que consiguieron fue señalar una de sus actitudes más comunes y distintiva: «este recibe a los pecadores y come con ellos». Y todos somos pecadores. Todos. Todos los que estamos acá. Y si alguno no se siente pecador, que sepa que el Señor no lo va a recibir. Se pierde lo mejor.

Jesús no tiene miedo de acercarse a aquellos que, por un sinfín de razones, cargaban sobre sus espaldas con el odio social como eran los publicanos ―recordemos que los publicanos se enriquecían en base a saquear a su mismo pueblo; ellos provocaban mucha pero mucha indignación― o con el peso de sus culpas, errores o equivocaciones como los así llamados pecadores. Jesús lo hace porque sabe que en el cielo hay más fiesta por un solo pecador convertido que por noventa y nueve justos que no necesitan conversión (cf.Lc 15,7).

Mientras esta gente se limitaba a murmurar o indignarse coartando y cerrando así todo tipo de cambio, conversión e inserción, Jesús se acerca y se compromete, Jesús pone en juego su reputación e invita siempre a mirar un horizonte capaz de hacer nueva la vida y la historia. Todos tenemos un horizonte. Todos. Yo no tengo horizonte, me decía alguno de vosotros. Abré la ventana y lo verás (…) Dos miradas bien diferentes que se contraponen. Una mirada estéril e infecunda ―la de la murmuración y el chisme― y otra que invita a la transformación y conversión ―la del Señor.

La mirada de la murmuración y el chisme

Muchos no toleran y no les gusta esta opción de Jesús, es más, entre dientes al principio y con gritos al final, manifiestan su disgusto buscando desacreditar su comportamiento y el de todos aquellos que están con él. No aceptan y rechazan esta opción de estar cerca y ofrecer nuevas oportunidades. Esta gente condena de una vez para siempre. Esta gente califica de una vez para siempre. Con la vida de la gente parece más fácil poner rótulos y etiquetas que congelan y estigmatizan no solo el pasado sino también el presente y el futuro de las personas. (…) Hay gente que pone etiquetas (…) Rótulos que, en definitiva, lo único que logran es dividir: acá están los buenos y allá están los malos; acá los justos y allá los pecadores. (…) Nos encanta adjetivar a la gente, nos encanta (…). La cultura del adjetivo, esto Dios no lo acepta.

Esta actitud contamina todo porque levanta un muro invisible que hace creer que marginando, separando o aislando se resolverán mágicamente todos los problemas. Y cuando una sociedad o comunidad se permite esto y lo único que hace es cuchichear, chismorrear y murmurar, entra en un círculo vicioso de divisiones, reproches y condenas; curioso esta que no acepta a Jesús así, y se están condenando entre ellos. Entra en una actitud social de marginación, exclusión y de una confrontación tal que le hace decir irresponsablemente como Caifás, mejor que se muera… nosotros queremos vivir tranquilos (…). Y normalmente el hilo se corta por la parte más fina: la de los pobres y la de los indefensos.


Qué dolor genera ver cuando una sociedad concentra sus energías más en murmurar e indignarse que en luchar y luchar para crear oportunidades y transformación.

La mirada de la conversión

En cambio, todo el evangelio está marcado por esta otra mirada que no es nada más y nada menos que la que nace del corazón de Dios. Dios nunca te va a echar. Dios no echa a nadie. Dios te dice: vení, Dios te busca y te abraza. El Señor quiere hacer fiesta cuando ve a sus hijos que retornan a casa (cf. Lc 15,11-32). Así lo testimonió Jesús manifestando hasta el extremo el amor misericordioso del Padre. Tenemos Padre, hijitos, tenemos Padre. Me gustó esa confesión tuya: “Yo tengo Padre”. Un amor que no tiene tiempo para murmurar, sino que busca romper el círculo de la crítica superflua e indiferente, neutra e imparcial y asume la complejidad de la vida y de cada situación; un amor que inaugura una dinámica capaz de ofrecer caminos y oportunidades de integración y transformación, de sanación y de perdón, caminos de salvación. Comiendo con publicanos y pecadores, Jesús rompe la lógica que separa,excluye, aísla y divide falsamente entre “buenos y malos”. Y no lo hace por decreto o con buenas intenciones, tampoco con voluntarismos o sentimentalismo, lo hace creando vínculos capaces de posibilitar nuevos procesos; apostando y celebrando cada paso posible.

Así rompe también con otra murmuración nada fácil de detectar y que “taladra los sueños” porque repite como susurro continuo: no vas a poder, no vas a poder. Es el cuchicheo interior que aparece en quien, habiendo llorado su pecado y consciente de su error no cree que pueda cambiar. Es cuando se cree interiormente que el que nació “publicano” tiene que morir “publicano”; y esto no es verdad.

Los apóstoles traicionaron a Jesús y Jesús los buscó uno a uno (…). Cuidado con la polilla de “no vas a poder”, mucho cuidado.

Amigos: Cada uno de nosotros es mucho más que sus rótulos. Así Jesús nos lo enseña e invita a creer. Su mirada nos desafía a pedir y buscar ayuda para transitar los caminos de la superación. Hay veces que la murmuración parece ganar, pero no la crean, no la escuchen. Busquen y escuchen las voces que impulsan a mirar hacia delante y no las que los tiran abajo. Escuchen las voces que le abren la ventana y le hacen ver el horizonte. Está lejos… es difícil. Sí, pero vas a poder. ¡Vas a poder!

La alegría y la esperanza del cristiano ―de todos nosotros, también del Papa― nace de haber experimentado alguna vez esta mirada de Dios que nos dice: vos sos parte de mi familia y no puedo dejarte a la intemperie, no puedo perderte en el camino, estoy aquí contigo. ¿Aquí? Sí, aquí. Es haber sentido como lo compartiste vos, Luis, que en aquellos momentos que parecía que todo se había acabado algo te dijo: ¡No! Todo no ha terminado, porque tenés un propósito grande que te permite comprender que el Padre Dios estaba y está con todos nosotros y nos regala personas con las que caminar y ayudarnos a alcanzar nuevas metas.

Y así Jesús transforma la murmuración en fiesta y nos dice: “¡Alegrate conmigo!”.

Hermanos: Ustedes son parte de la familia, ustedes tienen mucho para compartir, ayúdennos a saber cuál es la mejor manera para estar y acompañar el proceso de transformación que, como familia, todos necesitamos.

Una sociedad se enferma cuando no es capaz de hacer fiesta por la transformación de sus hijos, una comunidad se enferma cuando vive de la murmuración aplastante, condenatoria e insensible. Una sociedad es fecunda cuando logra generar dinámicas capaces de incluir e integrar, de hacerse cargo y luchar para crear oportunidades y alternativas que den nuevas posibilidades a sus hijos, cuando se ocupa en crear futuro con comunidad, educación y trabajo. Y si bien puede experimentar la impotencia de no saber el cómo, no se rinde y lo vuelve a intentar. Todos tenemos que ayudarnos para aprender, en comunidad, a encontrar estos caminos. Es una alianza que tenemos que animarnos a realizar: ustedes, chicos, los responsables de la custodia y las autoridades del Centro y del Ministerio, y sus familias, así como los agentes de Pastoral. Todos, peleen y peleen para encontrar y buscar los caminos de inserción y transformación. Eso el Señor lo bendice, sostiene y acompaña.

En breve continuaremos con la celebración penitencial donde todos podremos experimentar la mirada del Señor, que no mira un rótulo ni una condena, sino que mira hijos. Mirada de Dios que desmiente las descalificaciones y nos da la fuerza para crear esas alianzas necesarias que nos ayudan a todos a desmentir las murmuraciones, alianzas fraternas que permiten que nuestras vidas sean siempre una invitación a la alegría de la salvación. a la Algeria de tener un horizonte delante, a la alegría de la fiesta de hijos, vayamos por este camino. Gracias.




Liturgia penitencial del Papa en Panamá © Vatican Media
Liturgia Penitencial Del Papa En Panamá © Vatican Media

Liturgia penitencial con el Papa en el Centro de Cumplimiento de Menores Las Garzas.

El Papa ha llegado a las 10:25 horas al Centro de Cumplimiento de Menos Las Garzas de Pacora, ubicado a 42 kilómetros por vía terrestre desde la Nunciatura Apostólica, en Ciudad de Panamá.

A su llegada, el Santo Padre ha sido recibido por el Arzobispo de Panamá Mons. José Domingo Ulloa Mendieta y por la Directora Nacional del Instituto de Estudios Interdisciplinarios, Emma Alba Tejeda.

El Papa se ha encontrado con 180 jóvenes privados de la libertad, quienes se prepararon material y espiritualmente con la ayuda de los seminaristas. Como es costumbre para el Pontífice Francisco en sus Viajes Apostólicos, predica la misericordia a través de signos concretos, como visitar enfermos, niños huérfanos, asilos o personas en detención.

El Centro de Cumplimiento de Menores Las Garzas, fue inaugurado en el año 2012 y tiene una capacidad de 192 reclusos. Considerado ahora modelo no sólo en Panamá, ofreciendo a los jóvenes un itinerario de reinserción integral a través de aspectos como el educativo, familiar y de salud. Los internos deben participar de modo obligatorio en los seminarios organizados por el Instituto Nacional para la Formación Profesional y la Formación para el Desarrollo Humano (INADEH).

Además, un equipo de asistentes sociales, psicólogos, profesores, cooperan a un sistema de rehabilitación bajo la supervisión de UNICEF, para desarrollar esta misión, la institución también ha recibido el apoyo económico de la Unión Europea.

A su llegada, los jóvenes han cantado “La oración del pobre”, para luego escuchar el testimonio de uno de ellos. Posteriormente el Papa realizará la Liturgia Penitencial, que consiste en un momento de oración, escucha de la Palabra de Dios (Lucas 15,1-7 “Hay más alegría por un pecador que se arrepiente”), homilía del Santo Padre y celebración del sacramento de la confesión, después el Papa hará un saludo de agradecimiento a la directora y realizarán un intercambio de regalos.

Finalmente el Papa ha sido despedido por los 30 detenidos que construyeron los confesionarios para la Jornada Mundial de la Juventud, mientras abordaba el helicóptero militar que lo ha llevado de regreso a Panamá, al Aeropuerto Marcos A. Gelabert en un vuelo de 30 minutos, desde allí será trasladado por tierra a la Nunciatura.


Un joven infractor panameño se confiesa con el Papa © Vatican Media
Un Joven Infractor Panameño Se Confiesa Con El Papa © Vatican Media

El Papa confiesa a 5 adolescentes del Centro de Cumplimiento Las Garzas

El Papa Francisco ha administrado el sacramento del Perdón a 5 jóvenes del Centro de Cumplimiento Las Garzas, de Pacora, y otros 7 se han acercado a recibir la Reconciliación con otros sacerdotes, en la liturgia penitencial celebrada el viernes, 25 de enero de 2019, en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

El acercamiento del Papa a las realidades de dolor y sufrimiento, y en concreto, el querer estar cerca de los jóvenes que por un motivo u otro, no han podido participar en los actos centrales de la JMJ 2019 en Panamá, han sido características esenciales en esta 15ª encuentro mundial de los jóvenes católicos.

“Es la primera vez que un acto de liturgia penitencial de una Jornada Mundial de la Juventud se realiza en un centro de detención, y por tratarse de un centro de esta naturaleza, correspondió solo a los internos, sea la preparación, así como el desempeño de todos los ministerios de la liturgia, como el canto, los lectores y las invocaciones”, ha puntualizado Paolo Ruffini, Prefecto del Dicasterio de Comunicación del Vaticano.

Libertad

La ceremonia penitencial, en la que han participado 180 jóvenes infractores, del Centro de Las Garzas y de otros, ha tenido lugar en la capilla del recinto.

Uno de los chicos ha querido dar su testimonio al Santo Padre, agradeciéndole su cercanía: “Le agradezco que como servidor de nuestro Señor Jesús se tome el tiempo de escuchar a un joven privado de libertad como yo. No hay palabras para describir la libertad que siento en este momento”, palabras que han emocionado al Papa.

A continuación, se ha leído el Evangelio y el Papa ha pronunciado unas esperanzadoras palabras a los chicos, cara a cara y de manera muy familiar, cercana y directa.

Aquí reproducimos las palabras del joven panameño:

Testimonio del joven de Pacora

Bienvenido al Centro de Cumplimiento de las Garzas de Pacora. Mi nombre es Luis Oscar Martínez y tengo 21 años de edad.

Mi vida ha sido difícil: al cumplir un año de edad, mi padre abandonó a mi madre. Ella siguió la batalla de la vida, no solo conmigo, sino con mi hermana y mi hermano.

Cuando iba creciendo sentía que me faltaba algo, que había un vacío dentro de mí. Hoy sé que ese algo que faltaba era la voz de un papá que me guiara con amor.

En el 2015 Dios tocó mi corazón y tomé la decisión de aceptar a Cristo como mi Señor y Salvador. Ese día volví a tener papá.

Pero tiempo después tropecé, y cometí un delito. No imaginé que tendría consecuencias graves como perder a parte de mi familia, mis estudios y estar en un lugar como este.

Causé un daño muy profundo a un ser querido y a mí. Cuando me detuvieron en abril del 2016, creí que todo había acabado. Al principio fue duro convivir con otras personas privadas de libertad, pero cuando me trasladaron al Centro de Cumplimiento de Pacora, meditando una noche algo me dijo que no todo ha terminado porque mi propósito es grande. En ese momento comprendí que mi Padre Dios estaba conmigo, y que si estoy en este momento hablando con usted es por gracia y amor de parte de Dios, mi Cristo amado. Me siento agradecido, porque puso aquellas personas en mi caminar para ayudarme a poder culminar mis estudios secundarios y lograr ese cambio en mi vida. Lo que espero, o cómo me veo en un futuro, es siendo un Chef internacional y un técnico en refrigeración especializada. Espero darle esa alegría a mi madre y estar en comunión con aquella parte de mi familia que perdí.

También quisiera darle las gracias a usted. Le agradezco que como servidor de nuestro Señor Jesús se tome el tiempo de escuchar a un joven privado de libertad como yo. No hay palabras para describir la libertad que siento en este momento.

Gracias por eso.



© Scholas Occurrentes
© Scholas Occurrentes

JMJ 2019: Encuentro del Papa con jóvenes de Scholas Occurrentes

Jóvenes de Honduras y Panamá, representantes de Scholas Occurrentes tuvieron, este viernes, 25 de enero de 2019, un encuentro no previsto con el Papa Francisco en la Nunciatura de Panamá, informan los organizadores de la JMJ 2019.

En su encuentro, los jóvenes le presentaron su propuesta de organizar una marcha pacífica de estudiantes pidiendo se resuelva la crisis actual en la región de América Central y el Caribe.

Scholas Occurrentes es una organización internacional de Derecho Pontificio creada por el Papa Francisco y que tiene por objetivo lograr la integración de todos los alumnos del mundo a través de propuestas tecnológicas, deportivas y artísticas que promueven la educación desde la cultura del encuentro.

Brayan Rodríguez, un joven panameño de 17 años, fue uno de los representantes de los estudiantes de Scholas que le pidió al Papa que continúe el diálogo con los gobernantes para que ellos aprendan a escuchar a los jóvenes y que respeten sus identidades: “Queremos una educación que no nos condene a ser empleados sino que nos permita ser emprendedores, transformadores de nuestra realidad”.

Por su parte, Orlin García de Honduras y Ana Karina Villalba de Venezuela, pidieron al Papa más experiencias de Scholas en sus países; además Ana Karina le entregó una carta de parte de su familia.

Martha Avila, de Honduras, lo abrazó, lloró y pudo transformar su dolor como víctima de bullying en una canción que se animó a cantarle a cappella al Papa. Al terminar el Papa les dijo: “Ustedes han tocado mi corazón, quiero que esta canción, si me permites su letra, se difunda por todas partes”.



La presencia de la Virgen Peregrina de Fátima en Panamá es un “tiempo de gracia”


“Dios cuida maternalmente del hombre”
 

“La recepción de la Virgen Peregrina, aquí en Panamá, fue muy cálida”, han señalado los miembros de la delegación portuguesa que acompaña a la Virgen Peregrina de Nuestra Señora de Fátima en Panamá, en una rueda de prensa ofrecida en el Centro Internacional de Prensa de la Jornada Mundial de la Juventud 2019 (JMJ), el viernes, 25 de enero de 2019.

“Diría que estamos positivamente sorprendidos. Ya esperábamos una calurosa bienvenida, pero hemos superado nuestras más altas expectativas”, dijo el rector del Santuario de Fátima, padre Carlos Cabecinhas.

La peregrinación de la imagen de Nuestra Señora de Fátima en Panamá tuvo tres principales motivos, subrayó el Rector a los periodistas. La Virgen Peregrina se encuentra en Panamá “por invitación del arzobispo de la Ciudad de Panamá, Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta” y también “porque el Santuario de Fátima es consciente de la gran devoción del pueblo de Panamá a Nuestra Señora”. En fin, “porque esta Jornada Mundial de la Juventud tiene en concreto, un tema mariano”.

Tienda del Encuentro 

La imagen Peregrina de Nuestra Señora de Fátima está en la Tienda del Encuentro, con su propio programa de oración y celebración. “Ha sido enorme el interés de las personas en tener estos encuentros, tanto de jóvenes participantes en la Jornada como de muchos fieles de Panamá“, dijo el Rector del Santuario de Fátima.

En una oportunidad, la imagen visitó el Centro Penitenciario, como lo describe el rector para que las privadas de libertad “tengan una intensa experiencia espiritual y les ofrezcan un momento festivo” y una iniciativa, según el apostolado del Papa Francisco, en el acercamiento a las periferias.

José Nuno, director del Departamento de Pastoral del Santuario de Fátima, que también estaba presente en la conferencia de prensa, destacó la importancia de la peregrinación para la pastoral del mensaje de Fátima sobre todo entre los jóvenes.

“Estos días aquí nos ha permitido percibir que Fátima no es solamente una realidad portuguesa“, dijo el padre José Nuno, añadiendo que la mayor experiencia delante de la Imagen Peregrina es: “La de conexión y afecto que los jóvenes pueden cultivar en Nuestra Señora de Fátima”. Además, porque “Fátima es la experiencia de que Dios cuida maternalmente del hombre“.


Construida bajo las instrucciones de Sor Lucía de Jesús y del Inmaculado Corazón, la mayor de las tres videntes de Fátima, la Imagen fue ofrecida por el Obispo de Leiria y coronada solemnemente el 13 de mayo de 1947. Desde entonces, ha viajado varias veces alrededor del mundo, visitando 64 países de diferentes continentes, algunos de ellos en varias ocasiones.

“En menos de una década, esta imagen ha atravesado todos los continentes. Y podemos decir que, según los últimos estudios que hemos realizado, esta imagen ya ha recorrido más de 360 mil kilómetros, o sea, ya ha dado quince vueltas por el mundo; es la imagen, la escultura, la obra de arte que más ha viajado en toda la historia”, explicó Marco Daniel Duarte.

Actualmente, la Imagen Peregrina de Fátima está entronizada en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Fátima (Santuario de Fátima).

En el contexto del programa de la JMJ, la Imagen Peregrina de Fátima estará con el Papa Francisco durante la vigilia del sábado, 26 de enero, y en la misa dominical, el 27.

JMJ Panamá: Listos los últimos detalles para recibir al Papa Francisco
Será recibido por el Presidente de la República de Panamá


ENERO 22, 2019  03:45 REDACCIÓNJORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD

Desde que se anunció que la sede de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2019 sería Panamá, las autoridades locales han estado trabajando en la movilización, actos protocolares y recibimiento del Santo Padre, así lo informo Luis Miguel Hincapié, Vicecanciller de la República panameña, brindando abundantes detalles logísticos de los próximos días.



El miércoles 23 de enero llegará por primera vez el Papa Francisco al suelo panameño, a quien se recibirá con un protocolo distinto al que se emplea con los otros Jefes de Estado. El Sumo Pontífice será recibido por el Presidente de la República de Panamá, Juan Carlos Varela Rodríguez y la Primera Dama, Lorena Castillo García, en el Aeropuerto Internacional de Tocumen.

Como parte del recibimiento se entonará el himno nacional local, el de la Santa Sede y el de la JMJ 2019. Además un grupo de niños entregarán unas flores al Santo Padre como homenaje por su llegada. En el comité de recepción, habrá un número significativo de representantes del gobierno local, de la Santa Sede, y cerca de dos mil personas que estarán presentes en el aeropuerto.

Actos centrales gratuitos

Por su parte, Víctor Chang, Secretario Ejecutivo del Comité Organizador Local (COL) de la JMJ, señaló que todos los actos centrales son gratuitos y que todos están invitados a participar, tanto los peregrinos que han adquirido sus pases previamente, como todo aquel que lo desee. Para quienes no estén inscritos, habrán zonas designadas para que puedan estar también.

Luis Hernández, Mayor de la Policía Nacional de Panamá encargado de la movilización, explicó que el cierre de las calles, donde iniciará el recorrido el Santo Padre, será a las 2pm, dejando vías laterales para el acceso de los residentes y algunos corredores libres para aquellas personas que quieren trasladarse hacia el centro de la ciudad. En el sector de Clayton habrá un amplio dispositivo de seguridad y a los alrededores de la Nunciatura Apostólica no se permitirá el paso de vehículos, por lo que los residentes tendrán que ingresar por las vías indicadas teniendo el pase de acceso para sus viviendas.

Por su parte, Ninoshka Salado, jefa de Vialidad y Tránsito de la empresa de transporte masivo “Mi Bus”, informó que se ha elaborado un plan alterno de circulación para autobuses, por lo que se exhorta a los usuarios que este miércoles desde las 2pm hasta las 8pm estén pendientes de los respectivos itinerarios, mismos que pueden consultar en el sitio www.mibus.com.pa/jmj/.

ENERO 22, 2019 03:45 JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD







La imagen de Nuestra Señora de Fátima estará presente en la JMJLa imagen de Nuestra Señora de Fátima estará presente en la JMJ 


La imagen de la Virgen de Fátima estará presente en la JMJ 2019


La imagen de Nuestra Señora de Fátima no sale de Portugal desde el año 2000



Ciudad del Vaticano


La histórica primera imagen peregrina de nuestra señora de Fátima estará presente en la Jornada Mundial de la juventud 2019: así lo señaló monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, arzobispo metropolitano de Panamá.


Por la importancia de este acontecimiento, representantes del Santuario de Nuestra Señora de Fátima,viajaron a Panamá para informar a los medios de comunicación los detalles de la presencia de esta imagen que fue tallada siguiendo indicaciones de la Hermana Lucía, y que fue coronada solemnemente por el Arzobispo de Évora, el 13 de mayo de 1947. A partir de esta fecha, la imagen recorrió, varias veces, el mundo entero, llevando con ella un mensaje de paz y amor.
La imagen no sale de Portugal desde el año 2000



Después de más de medio siglo de peregrinación, en el que la Imagen visitó 64 países de todos los continentes, algunos de ellos varias veces, la Rectoría del Santuario de Fátima entendió que no debería salir más, a no ser que fuera por alguna circunstancia extraordinaria. Si bien peregrinó en Portugal, no ha salido del país desde el año 2000 y lo hará para este evento tan importante para la Juventud Mundial
La devoción que Juan Pablo II tuvo a la Virgen de Fátima



El fundador y el primer promotor de la JMJ fue san Juan Pablo II. El rector del Santuario de Fátima, el P. Carlos Cabecinhas, señaló que esta decisión fue tomada porque reconocen la importancia que tiene este evento mundial de la juventud; por la devoción que San Juan Pablo II tuvo a la Virgen de Fátima, y por la profunda devoción que existe en el pueblo católico panameño.


Por su parte el director del Museo del Santuario de Fátima y del Departamento de Estudios del Santuario de Fátima, explicó que por la importancia de esta imagen vendrá acompañada de una delegación del Santuario de Fátima. La misma permanecerá en Panamá del 21 al 28 de enero del 2019.

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